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HOMERO 136-401 COL. POLANCO 11570, MÉXICO D.F. TEL. 55- 31-27-52 55-45-45-26 bufetelan@bufetelan.com Derecho empresarial, contratos, comercio internacional, propiedad intelectual, energía, derecho aeronáutico, terrestre, marítimo, derecho administrativo, derecho ambiental, franquicias, inmobiliario, inversión extranjera, derecho migratorio, transacciones comerciales. COMERCIO INTERNACIONAL ACUERDO DE ASOCIACIÓN TRANSPACÍFICO INTRODUCCIÓN Hace unos días terminaron las arduas negociaciones de doce países –México incluido– del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés). Ahora, corresponde a los legislativos de dichos países aprobarlo o rechazarlo. En el caso de México, constitucionalmente corresponde al Senado de la República, entidad política que seguramente lo aprobará. CONCEPTUALIZACIÓN LEGAL ¿Qué tipo de asociación implica el TPP? De conformidad con el derecho comercial internacional, específicamente la normatividad del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), legislación que en lo aplicable fue incorporada mutatis mutandi al corpus iuris de la Organización Mundial de Comercio (OMC), el TPP implica un área de libre comercio y no una unión aduanera. ¿Cuáles son las diferencias entre un área de libre comercio y una unión aduanera? Un ejemplo de la primera es el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) del cual México es parte en asociación con Canadá y Estados Unidos. De la segunda, el ejemplo más prominente es la Unión Europea que se origina mediante el Tratado de Roma de 1957. Para un estudio sugerente sobre los aspectos legales de la Unión Europea, recomendamos: Ralph H. Folsom, “European Community Law in a Nutshell”, West Publishing Company, 1992. Con base en el Artículo XXIV del GATT, un área de libre comercio –como el TLCAN y el TPP– es un grupo de dos o más territorios aduaneros en el que los aranceles y otras regulaciones restrictivas de comercio son eliminados en casi todo el comercio entre las partes participantes respecto a los productos que se originan en tales territorios. Asimismo, cada parte contratante mantiene sus propios aranceles externos ante naciones no contratantes. La unión aduanera –como la Unión Europea– implica que un territorio aduanero sustituye a dos o más, de manera que aranceles y otras regulaciones restrictivas de comercio son eliminados respecto al comercio entre los territorios 1 de 7 que forman la unión aduanera, o por lo menos respecto a todo el comercio de productos que se originan en dicho territorio. Asimismo, se mantiene un arancel externo común ante las partes (naciones) no contratantes. (John H. Jackson, William J. Davey, “Documents Supplement to Legal Problems of International Economic Relations”, Second Edition, 1989) Por lo tanto, el TPP implica un área de libre comercio como el antes mencionado Tratado de Libre Comercio de América del Norte. REGIONALISMO VS. MULTILATERALISMO Un tema de candente actualidad en la esfera del comercio internacional es el del regionalismo contra el multilateralismo. El regionalismo se ejemplifica mediante esquemas de integración comercial parciales como las citadas áreas de libre comercio (TLCAN, TPP, etcétera) y las uniones aduaneras (Unión Europea, por ejemplo). Es decir, implican jurisdicciones geográficas limitadas al integrar un determinado número de países. El multilateralismo –como su nombre lo indica– implica una visión integral, mejor dicho global, de la integración comercial. En otras palabras, predomina la globalidad sobre el regionalismo. El ejemplo estelar es la Organización Mundial de Comercio y, antes, el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio. El multilateralismo constituye el modelo ideal de la integración comercial. Los beneficios de la normatividad de la OMC –por ejemplo– benefician a un mayor número de naciones, induciendo la inclusión versus la exclusión del regionalismo. No obstante, el logro de acuerdos es difícil en la dimensión multilateral, en cambio en la regional, por implicar un número limitado de países, es más viable. El mejor ejemplo de los farragosos caminos del multilateralismo es la actual Ronda de Doha de la OMC, iniciada en noviembre de 2001 y que todavía no concluye por la falta de acuerdos entre los miembros. “La Ronda de Doha tiene por objeto lograr una importante reforma del sistema de comercio internacional mediante el establecimiento de medidas encaminadas a reducir los obstáculos al comercio. El programa abarca unas 20 esferas del comercio. La Ronda se denomina también semioficialmente el ‘Programa de Doha para el Desarrollo’, ya que uno de sus objetivos fundamentales es mejorar las perspectivas comerciales de los países en desarrollo.” (Organización Mundial de Comercio, “La Ronda de Doha”, 2015) Ante la lentitud de la Ronda de Doha y el multilateralismo implícito, el regionalismo se ha ido imponiendo. Proliferan por doquier esquemas regionales o parciales de integración como el TLCAN, la Unión Europea, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), Mercosur, Alianza del Pacífico, el todavía en ciernes Acuerdo Trasatlántico de Asociación de Comercio e Inversión entre Estados Unidos y la Unión Europea así como el TPP, objeto de análisis de nuestra firma de abogados. Aunque legalmente los acuerdos comerciales regionales no están prohibidos por el corpus iuris del GATT, incorporado mutatis mutandi a la OMC, existe preocupación en la comunidad de naciones sobre la clara preeminencia del regionalismo. 2 de 7 Renato Ruggiero, quien fue Director General de la OMC, analiza en su artículo “Regionalism Vs. Globalism. Do the United States and the EU have a special responsibility to advance global trade?” (Global Perspective, 2003) este tema de gran centralidad para el comercio trasnacional. Argumenta Ruggiero que estos esquemas preferenciales regionales deberían ser excepciones al sistema multilateral de comercio. De otra manera, su principio capital –la cláusula de nación más favorecida– se deteriora en la medida que el riesgo ahora es que son la vía preferida de liberalización. El regionalismo se ha convertido en el sustituto y no en el complemento de la apertura comercial multilateral. Asimismo, una estrategia de “liberalización competitiva” puede perfilar una fragmentación del sistema de comercio mundial en vez de liberalizar el intercambio global. El peligro es que gradualmente nos dirigimos hacia un “regionalismo competitivo”. La pesadilla –argumenta Ruggiero– es el advenimiento de un mundo fragmentado por bloques regionales divididos y hasta hostiles. Desde las perspectivas anteriores, el TPP abona en favor del regionalismo en detrimento del multilateralismo. EL TPP Como se afirmó en el proemio del presente “Bufete Lan /Análisis”, el TPP ha pasado a su etapa de ratificación o no ratificación que compete a los legislativos de los países respectivos que lo negociaron: México, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Vietnam, Perú, Chile, Japón, Malasia, Australia, Brunei y Canadá. Cabe mencionar que existe un fundado malestar en el interior de las naciones involucradas, causado por la antidemocrática secrecía con la que se negoció el TPP. Resulta irónico que las empresas involucradas por los gobiernos nacionales en su negociación tengan más información que los poderes legislativos respectivos, pues éstos representan a los pueblos. Desafortunadamente ésta ha sido la tónica en la negociación de acuerdos o tratados en esta materia. ¿Es el TPP un acuerdo comercial o responde a motivaciones geopolíticas? El TPP responde a ambos, tanto a consideraciones económicas como de política exterior. La negociación del TPP se da en un entorno de vigorosas rivalidades entre Estados Unidos y la República Popular China, rivalidad particularmente acentuada en Asia, el escenario geográfico de mayor crecimiento e innovación económica. El Presidente Obama aseveró que Estados Unidos no podía permitir que China dictara las reglas en tal latitud de la geografía mundial. Esta aseveración da cuenta –con claridad meridiana– que el TPP responde en buena medida a consideraciones de orden geopolítico y que tiene una relevancia estratégica para nuestro socio del TLCAN. Mathew Reitz analiza en un documentado estudio del Tower Center for Political Science Studies, de la Southern Methodist University, denominado “The Trans-Pacific Partnership: Implications Beyond Economics” (2015) que la aprobación del TPP no solamente asegurará mayor crecimiento económico para Estados Unidos, sino que ayudará a complementar la relación estadounidense con muchas naciones del Pacífico, asegurando relaciones diplomáticas 3 de 7 y comerciales más firmes. Es decir, Estados Unidos considera al TPP como una forma de mantener una relación activa y multidimensional con Asia del Este. Dicho estudio de la Southern Methodist University también puntualiza que el TPP más que suplantar, complementará el poder militar en la región, y aunque sus motivaciones sean de orden económico, no obstante facilitará relaciones más cercanas entre Estados Unidos y otros signatarios del TPP, asegurando a las naciones del Pacífico que Estados Unidos tiene un compromiso con ellas. Por su parte, “El País”, rotativo español de vigorosa influencia en América Latina, argumenta que los asesores del Presidente Obama creen que el éxito de dicho acuerdo es una cuestión de seguridad nacional. “En 2011, dos años después de llegar a la Casa Blanca, Obama estableció como prioridad el giro –pivot en inglés– hacia Asia. El giro partía de una constatación. El centro de gravedad económico se había desplazado hacia Asia. También el centro de gravedad geopolítico. Ambos desplazamientos tienen una causa común: China. Coincide con el ascenso económico de China y el deseo, por parte de Pekín, de afianzar su zona de influencia regional” (El País, “El acuerdo que mueve el tablero geopolítico”. 11 de octubre del 2015). Cabe mencionar –respecto del TLCAN– que existen estudios de algunos think tanks estadounidenses en el sentido que dicho tratado fue concebido en el Departamento de Estado y no en el Departamento de Comercio de nuestro estratégico socio comercial. Como se ha mencionado, las comunidades de los países involucrados han resentido la secrecía en las negociaciones de un acuerdo que puede incidir –para bien o para mal– en la cotidianidad de sus vidas. A la fecha de este análisis, en México todavía existe un desconocimiento generalizado del texto acordado. La Secretaría de Economía ha publicado una síntesis acrítica y de alcances limitados. El TPP también conlleva una acentuada relevancia económica. Los 12 países implicados tienen una población colectiva de 800 millones de personas y totalizan un 40% del comercio mundial. Es un logro importante en tanto que conjunta diferentes políticas y estándares de las naciones participantes, incluyendo derechos laborales y esquemas regulatorios. En general, el TPP implica la mayor parte de bienes y servicios para los países participantes, aunque no todos los aranceles serán difuminados, otros lo harán gradualmente de conformidad con los calendarios negociados. Por ejemplo, los signatarios han anunciado que se eliminarán o reducirán aranceles y barreras no arancelarias para productos agrícolas e industriales. En textiles y prendas, se eliminarán todos los aranceles inmediatamente, aunque los aranceles de ciertos productos “sensibles” serán eliminados gradualmente. En el comercio de servicios, ciertas áreas serán liberalizadas pero en otras los países signatarios mantienen restricciones (BBC, “TPP what is it and why does it matter”. 6 de Octubre de 2015). TPP Y MEXICO Con los datos disponibles, las siguientes son algunas de las características sobresalientes para México del TPP: El gobierno mexicano se comprometió a eliminar aranceles a 77% de los productos que se agrupan en 12 mil fracciones arancelarias. En el mediano plazo, 3% y 19% de las 12 mil fracciones se les eliminará el arancel en 10 o 15 años. 11 países harán lo anterior respecto a México con 90% del universo arancelario. El arroz tendrá 10 años de protección. No se especifica cuál será tal protección. 4 de 7 En propiedad intelectual, la protección se extiende a un período total de 20 años. Para fármaco-químicos, el período de protección sería de 8 años (cabe mencionar que en este punto de propiedad intelectual deben hacerse ciertas puntualizaciones respecto a los beneficios que obtuvieron las empresas farmacéuticas al aumentar los plazos de protección para sus productos). Mexico logró que no se diera una extensión de patentes por retrasos en procedimientos para la protección de la propiedad intelectual. Según la Secretaría de Economía, se protegieron a los sectores de lácteos, queso, mantequilla y leche en polvo. Vehículos pesados, arroz, café, atún y sardinas mantendrán el arancel hasta el año décimo. Los textiles y prendas se liberarán en el año 16. El contenido regional para la industria automotriz será de 45% (se reduce del 62.5% previsto en el TLCAN). Para electrodomésticos el contenido regional será de 45% y para calzado una integración de 55%. (Fuente: El Universal, “Hay muchas falsedades y mitos sobre el acuerdo”, 22 de octubre de 2015). ARGUMENTOS A FAVOR DEL TPP Como toda iniciativa humana, en el TPP habrá ganadores netos y otros países que no lo serán tanto. Nueva Zelanda –país altamente progresista, cívico y competitivo- ha sido uno de los más fervorosos partidarios del TPP. Se estima que será el país que más obtenga beneficios de dicho Acuerdo. La región Asia-Pacífico, como se ha mencionado, lleva la batuta mundial en cuanto a crecimiento económico, y más del 70% del comercio e inversión de Nueva Zelanda tiene como destino dicha región. Los neozelandeses estiman que el futuro del país depende de las relaciones económicas con las naciones de Asia-Pacífico. No obstante, el TPP será el primer tratado de libre comercio con Estados Unidos, Japón, Canadá, México y Perú lo que le significará diversificar aún más su vigoroso dinamismo exportador ahora mayoritariamente concentrado en la dinámica región AsiaPacífico (The New Zealand Government, Trans-Pacific Partnership, http://www.tpp.mfat.govt.nz, 2015). Estados Unidos, como ya se ha comentado en una sección anterior de este análisis de Bufete Lan, ha sido el principal promotor del TPP por motivos principalmente geoestratégicos, aunque también comerciales. El presidente Obama declaró una vez finiquitadas las negociaciones del TPP: “Cuando más del 95% de nuestros clientes potenciales viven fuera de nuestras fronteras, no podemos permitir que países como China escriban las reglas de la economía global. Nosotros debemos escribirlas, abriendo mercados para productos estadounidenses al mismo tiempo que establecemos estándares para proteger a los trabajadores y nuestro medio ambiente. Este acuerdo hace más equitativa la cancha para nuestros granjeros, rancheros e industriales al eliminar más de 18,000 impuestos que varios países establecen a nuestros productos.” (The White House, “Statement by the President on the Trans-Pacific Partnership, 5 de Octubre de 2015). Desde un principio, el gobierno federal mexicano acometió con entusiasmo la iniciativa del TPP y, por lo tanto, ha defendido con vigor sus virtudes para México. 5 de 7 Así, ha argumentado que de haber quedado fuera del TPP los privilegios comerciales del país se hubieran erosionado. Un alto funcionario de la Secretaría de Economía afirmó que “el país mantiene acceso preferencial a Estados Unidos en sectores como el automotriz, textil y azucarero, incluso confía en que detonará una importante creación de empleos, ante los mayores flujos de comercio e inversión que se prevén” (El Universal, “SE: sin TPP, privilegios comerciales de México se verían perjudicados”. Octubre de 2015). Por su parte el Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, argumentó que “la incorporación de México a esta negociación era estratégica. La configuración del TPP, que incluye a economías de toda la cuenca del Pacífico, nos brinda una oportunidad única para con un sólo instrumento, fortalecer la integración productiva con nuestros socios del TLCAN, consolidar preferencias comerciales con la Alianza del Pacífico, profundizar el acceso al mercado japonés y abrir oportunidades en seis economías de Asia- Pacífico, región donde las exportaciones mexicanas crecieron en promedio 62% en los últimos cinco años. Hace 20 años hicimos historia con el TLCAN. Con el TPP, nuevamente hacemos historia y nos ponemos a la vanguardia del comercio internacional.” (El Universal, Ildefonso Guajardo, “Una oportunidad de reposicionar a México”. 13 de octubre de 2015). ARGUMENTOS EN CONTRA DEL TPP El TPP es esencialmente controvertido y por lo tanto hay voces que lo cuestionan. Por ejemplo, pueden destacarse las siguientes: Joseph E. Stiglitz, Premio Nobel de Economía y profesor de la Universidad de Columbia, y Adam S. Hersch, docente de la misma institución académica, argumentan, entre otros puntos, que la reducción en las reglas de origen del 62.5% en el TLCAN a 45% en el TPP para la industria automotriz constituye un retroceso para México. Asimismo, el TPP consolidaría la ventaja desigual de las grandes empresas al elevar la protección de los derechos de propiedad intelectual. En el campo de las empresas farmacéuticas, las disposiciones del TPP dificultarán el acceso a los medicamentos genéricos. El TPP logra esto por cambios regulatorios amparados en los conceptos de “vinculación de patentes” y “datos biológicos”, que permitirán a las empresas de medicamentos extender sus patentes. Stiglitz y Hersch también sostienen que el TPP limitaría que los países miembros aprueben reglamentaciones para proteger la salud pública, el medio ambiente, y otros aspectos relacionados al bien público, debido a mecanismos de solución de controversias que permitirán a extranjeros demandar a un país miembro del TPP cuando crean que una regulación nacional perjudicaría sus intereses. Los académicos mencionados concluyen que una mayor integración comercial y de inversión con el mundo es muy prometedora para México, pero el TPP no es la manera de lograrla. No hay evidencia que las protecciones a los inversionistas y un fortalecimiento de los derechos de propiedad aumentarán la inversión extranjera o traerán más innovación a la economía mexicana. (La Jornada, Joseph E. Stiglitz y Adam S. Hersch, “El gobierno debe exigir un acuerdo transpacífico que beneficie a los mexicanos”. 3 de octubre de 2015). Por otra parte, un estudio de la fundación alemana Bertelsmann y de la Universidad de Múnich, sostiene que el TPP puede perjudicar a México por la erosión preferencial: México, país signatario del TLCAN, exporta el 80% de sus productos a Estados Unidos. “Si otros países, en particular Japón, gozan de un mejor acceso al mercado de EU en industrias cruciales como la automotriz, pueden desplazar a los productos mexicanos y perjudicar a la economía mexicana. Según el escenario basado en las repercusiones que va a tener la liberalización arancelaria entre los socios, México es el único perdedor, con un retroceso de 0.08% del ingreso real. (El Universal, “México, el perdedor del TPP”. 13 de octubre de 2015). 6 de 7 En México, voces autorizadas también cuestionan la conveniencia del TPP. Arnulfo R. Gómez, reconocido especialista en comercio internacional y catedrático de la Universidad Anáhuac, reconoce que el libre comercio es positivo. No obstante, argumenta que el TPP representa la continuación en México de un dogmatismo excesivo que privilegia una apertura comercial indiscriminada que no ha sido acompañada de políticas y medidas que positivamente materialicen las ventajas de tal apertura. Ejemplo claro de esta situación es el mismo TLCAN que no logró los objetivos deseados por la carencia de una estrategia realista y por una desgravación unilateral manifestada en la compulsiva firma de tratados de libre comercio. Para Gómez, la negociación del TPP se da en un preocupante contexto en que México descendió de la octava a la quinceava posición como economía mundial, del doceavo al décimo quinto puesto como país exportador, del cuarto al onceavo lugar como destino de la inversión extranjera y del lugar 39 al 57 en competitividad. El académico de la Universidad Anáhuac puntualiza que, en el contexto anterior, va a ser difícil competir con otros países del TPP que son ahora más competitivos que México como Australia, Canadá, Chile, Estados Unidos, Japón, Malasia, Nueva Zelanda, Singapur y Vietnam. México sólo supera a Perú en el ámbito del TPP. (Indicador Político. Arnulfo R. Gómez, “TPP: Manifestación clara de total incongruencia”, 7 de octubre de 2015). CONCLUSIÓN Como se ha mencionado, existe información limitada respecto al texto negociado y acordado del TPP. Por lo tanto, queda pendiente un estudio puntual de Bufete Lan una vez que el Senado lo haya aprobado y se haga público. Por ahora baste subrayar la intensidad de la polémica que tal acuerdo ha desatado. Como toda obra humana, seguramente tendrá para México virtudes pero también debilidades. El tiempo dirá. Ante las limitaciones de información quizá se pueda afirmar que, por lo pronto, lo único cierto sea la misma incertidumbre. (**Se prohíbe su uso o reproducción total o parcial sin autorización expresa de Bufete Lan) Nota: la información anterior no es ni implica consejo legal de Bufete Lan ni de ninguno de sus miembros sobre el tema citado. Es tan sólo información de carácter general que deberá ser corroborada. 7 de 7