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46-47 TIEMPOS DE HOY_14-16 ETA+AGUILAR.qxd 07/05/14 13:01 Página 46 FOTOMONTAJE: GREENPEACE TIEMPOS DE HOY La simulación representa el desolador panorama al que, en caso de no actuar, puede que se enfrenten algunas de las ciudades costeras más famosas como Marbella (Puerto Banús). E Por Verónica Gayá l Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) explica que la única vía para frenar el cambio consiste en un giro radical en los sistemas energéticos de todo el mundo. El considerable aumento en la emisión de gases de efecto invernadero de los últimos años, debido sobre todo a la quema de carbón en China, ha puesto más aún en evidencia el cambio que se necesita. Las energías renovables han ganado mucho terreno, pero aun así los niveles de gases emitidos van en aumento. En ellas se encuentra el presente y el futuro. Sólo sustituyendo los actuales sistemas se podrá poner freno al cambio. “Cada día son mayores, mejores y más baratas. La industria de las energías sucias seguirá batallando pero es sólo una cuestión de tiempo el que, debido a la presión pública y a la economía, tenga que cambiar o abandonar ese negocio. El siglo XXI será el de las energías renovables”, ha afirmado Tatiana Nuño, responsable de la campaña de cambio climático de Greenpeace. Desde Europa se toma buena nota del informe y se apuesta por llevar a cabo un giro en el planteamiento energético. “El informe es claro. No hay plan B. Sólo hay un plan A. Y como necesitamos que 46 12–18 de mayo de 2014. nº 1063 El 95 por ciento del cambio climático se debe a la actividad humana UN DRAMA INMINENTE Los expertos nos lo recuerdan una vez más. El cambio climático y sus drásticas consecuencias son inminentes si no modificamos nuestro sistema. El pasado mes de abril los responsables del informe para la ONU sobre cambio climático avisaron de que sólo un giro radical detendrá el cambio. Una sentencia que se suma a los desesperados informes de las asociaciones ecologistas, que tratan de llamar la atención sobre la gravedad de un cambio en el clima. alguien dé el primer paso, en Europa adoptaremos un objetivo ambicioso para 2030 este año”, aseguró la comisaria europea de Acción por el Clima, Connie Hedegaard. Todos los países han de encauzar sus sistemas energéticos hacia las alternativas más ecológicas como primera medida de política medioambiental, pero aún algunos de los grandes emisores no parecen estar tomando en consideración la gravedad de su pasividad frente al cambio. España está entre los países más incumplidores del Protocolo de Kioto, lo que nos ha llevado a gastar más de 800 millones de euros en la compra de derechos de emisión. Además, la última reforma del sector eléctrico frena las energías renovables, penaliza el autoconsumo energético y fomenta energías sucias, como la extracción de petróleo y el fracking (un sistema altamente contaminante que permite extraer gas o petróleo fracturando el subsuelo). “Alemania, que ha sido la sede de esta última reunión del IPCC, planea reducir sus emisiones de CO2 en un 40% para 2020 gracias a la ejemplar revolución energética que está llevando a cabo. 46-47 TIEMPOS DE HOY_14-16 ETA+AGUILAR.qxd 07/05/14 13:02 Página 47 En cambio, en España, a pesar de tener la misma capacidad tecnológica y muchos más recursos naturales para las energías renovables, la absurda política del Gobierno contra las renovables le impide comprometerse con políticas climáticas ambiciosas, que crearían centenares de miles de nuevos puestos de trabajo”, ha concluido Tatiana Nuño. Al mismo tiempo, España es uno de los países en los que se prevén mayores consecuencias por el cambio climático. Alteración de especies autóctonas como el oso pardo o el alcornoque (cuya desaparición total en España se podría dar a finales de siglo), aparición de especies invasoras como el mejillón cebra (que ya afecta a gran parte de los arrozales en la cuenca del Ebro y que se ha extendido por las del Júcar, Guadalquivir y Segura), aumento en el número y en la gravedad de los incendios propiciados por el aumento de temperaturas y el descenso de precipitaciones, consecuencias nefastas en nuestra economía (debidas a las nuevas condiciones en agricultura y en el turismo, ya que en muchos casos se superará la llamada “temperatura de confort”) y en la salud (el aumento de las temperaturas favorece las condiciones de habitabilidad de varios mosquitos, así como su capacidad de transmitir enfermedades infecciosas). Todos ellos escenarios nefastos que ya se empiezan a sentir, pero que parecen ajenos a nuestras políticas energéticas. El cambio climático que se avecina corresponde casi en su totalidad a causas antropológicas. Hay una certeza del 95 por ciento de que las causas del calentamiento se deben a la emisión de gases de efecto invernadero (CO2 y otros gases que guardan el calor) y a la deforestación. Desde finales del siglo XIX se ha estado observando un calentamiento de la temperatura de la atmósfera terrestre. En España la temperatura ha aumentado 1,5 grados en las tres últimas décadas y se prevé que aumente a lo largo del siglo entre 1,1 y 6,4 grados. El aumento de temperatura implica a su vez una subida en el nivel de mar. Se estima que para el año 2100 haya una subida adicional de hasta 58 cm. Esta drástica situación, que a veces resulta poco creíble o impactante para la gobiernos y poblaciones, Greenpeace ha querido explicarla a base de imágenes. El pasado mes las diferentes cadenas televisivas es- pañolas mostraban en sus telediarios unas fotografías editadas digitalmente que representaban el desolador panorama al que, en el caso de no actuar, puede que se enfrenten algunas de las ciudades costeras más famosas como Benidorm, Donosti o Marbella (Puerto Banús). Aumento de las temperaturas, subida del nivel del mar, el deshielo del Ártico…, son sólo las consecuencias más inminentes, pero también debemos esperar muchos más fenómenos meteorológicos extremos como huracanes, tormentas o sequías. Impactos climáticos que afectarán a los pueblos y sus economías y que, una vez más, no serán homogéneos a lo largo y ancho del plane- ta, sino que afectarán especialmente a los países menos desarrollados. Países como Honduras o Nicaragua serían dos de los más afectados a nivel mundial. Ambos ya comienzan a sentir las consecuencias del cambio. Países en los que la agricultura sea la base de su sistema económico, otros poco desarrollados, cuyos recursos en tiempos de sequía se vean muy limitados o incluso ausentes, regiones costeras… El cambio afectará al planeta, pero no a todos de la misma manera. Sólo unas sólidas políticas climáticas y una coincienciación internacional del problema podrán acabar con el cambio, cuyas consecuencias ya son una realidad. l AL DÍA El sector del papel también apuesta por reducir emisiones de CO2. Papeles rompedores La industria papelera se situa a la cabeza en el compromiso europeo, asumiendo el doble objetivo sectorial de reducir las emisiones de CO2 en un 80% e incrementar el biovalor de la producción en un 50%. Cepi, la patronal europea del papel, que agrupa a las nacionales, incluída la española Aspapel, ha puesto en marcha Two Team, el proyecto de competencia cooperativa en el que dos equipos formados por técnicos y científicos del más al- to nivel trabajaron a lo largo del 2013 en una transformación en el sector del papel sin precedentes. Ocho conceptos tecnológicos rompedores han sido el resultado de este esfuerzo que ahora comenzarán a desarrollar a través de consorcios con las empresas. Las ocho tecnologías seleccionadas combinan ideas nuevas e ideas que ya funcionan en otros campos, pero nunca se han utilizado en el sector papelero. La idea ganadora es la inspirada en el comportamiento de las plantas. Cuando las plantas no tienen agua, por causa de sequías o heladas, son capaces de producir sus propios líquidos. Una planta, a partir de la mezcla de dos sólidos, puede obtener líquido a temperatura ambiente. Ese líquido se llama DES (Disolvente Eutéctico Profundo). Con estos nuevos disolventes biorrenovables, producidos por las plantas, se puede disolver la madera, separando las fibras de celulosa de la lignina (el pegamento que las une) a temperatura ambiente sin energía adicional. Esta tecnología puede aplicarse igualmente al papel para reciclar, utilizando estos disolventes naturales para disolver los residuos de tinta del papel usado y separarlos de las fibras de celulosa. Otro de los conceptos destacados es el de la supercavitación, que permitirá la fabricación de papel sin agua. La idea parte de la observación de los pingüinos, los cuales para huir de sus depredadores nadan en su propia burbuja de aire producida por las plumas. nº 1063. 12–18 de mayo de 2014 47