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Número suelto € 1,00. Número atrasado € 2,00 L’OSSERVATORE ROMANO EDICIÓN SEMANAL Unicuique suum Año XLV, número 16 (2.311) EN LENGUA ESPAÑOLA Non praevalebunt Ciudad del Vaticano 19 de abril de 2013 En su primera misa en San Pablo Extramuros el Papa Francisco llama al auténtico testimonio cristiano Coherencia entre palabra y vida Para ser creíble la Iglesia debe mostrar coherencia «entre la palabra y el modo de vivir», abandonando los «ídolos» de la ambición, del afán de hacer carrera, del éxito. Con estos términos se expresó el Papa Francisco el domingo 14 de abril, durante su primera misa presidida en la basílica de San Pablo Extramuros. Una semana después de la toma de posesión de la cátedra de San Juan de Letrán, el Obispo de Roma celebró la Eucaristía sobre la tumba del apóstol de los gentiles. Y refiriéndose a los tres verbos —anunciar, testimoniar, adorar— de la experiencia de fe de san Pablo, recordó que no es suficiente «llevar la Palabra de Dios a nuestros ambientes de vida». Es necesario sobre todo «el valor de pensar, decidir y vivir como cristiano», conscientes de que existe una especie de «clase media de la santidad» de la que «todos podemos formar parte». Cosa que requiere «una intimidad de diálogo y de vida» con Jesús y el abandono de cualquier género de ídolo en que nos refugiemos. PÁGINAS 6 Y 7 Dolor del Santo Padre por el atentado en el maratón Insensata tragedia en Boston Debía ser una jornada de fiesta. El 15 de abril se celebraba el maratón de la ciudad estadounidense de Boston —el más antiguo del mundo, llegado a su 177ª edición— cuando la violencia terrorista se desencadenó. Al cierre de esta edición, el balance de las dos explosiones es de tres fallecidos y 170 heridos. Con rostros que hablan del alcance de la tragedia: el pequeño Martin Richard, de ocho años, murió cuando se apresuraba a la meta para abrazar a su padre. Sigue en curso la investigación para determinar la autoría del atentado. El país está en alerta. El arzobispo de Boston, el cardenal Sean Patrick O’Malley, uniéndose al dolor de las víctimas y destacando la labor de socorro, escribió: «En la oscuridad de esta tragedia nos dirigimos a la luz de Cristo. Luz evidente en la vida de las personas que inmediatamente ayudaron a quienes lo necesitaban». El Papa Francisco ha enviado un telegrama de pésame —firmado por el cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone— al cardenal O’Malley, cuya traducción expresa: «Profundamente entristecido por las noticias de la pérdida de vidas y de las graves heridas causadas por el acto de violencia cometido ayer por la tarde en Boston, Su Santidad el Papa Francisco desea asegurarle su participación y cercanía en la oración. Al día siguiente de esta insensata tragedia, Su Santidad invoca la paz de Dios sobre las víctimas, su consuelo para cuantos sufren y su fuerza para todos los que se emplean en la obra de socorro y de respuesta que prosigue. En esta hora de luto Su Santidad ora para que todos los ciudadanos de Boston estén unidos en la decisión de no verse superados por el mal, sino de combatir el mal con el bien (cf. Romanos 12, 21), trabajando juntos para edificar una sociedad aún más justa, libre y segura para generaciones venideras». Participantes del homenaje por el pequeño Martin Richard en Garvey Park, cerca de su casa (Ap) Una sugerencia de las Congregaciones generales que precedieron al cónclave Un grupo de cardenales aconsejará al Papa El Santo Padre Francisco, retomando una sugerencia que surgió en el curso de las Congregaciones generales que precedieron al cónclave, ha constituido un grupo de cardenales para que le aconseje en el gobierno de la Iglesia universal y para estudiar un proyecto de revisión de la constitución apostólica Pastor bonus sobre la Curia romana. Tal grupo está constituido por los cardenales: Giuseppe Bertello, presidente de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano; Francisco Javier Errázuriz Ossa, arzobispo emérito de Santiago de Chile (Chile); Oswald Gracias, arzobispo de Bombay (India); Reinhard Marx, arzobispo de Munich y Frisinga (Alemania); Laurent Monsengwo Pasinya, arzobispo de Kinshasa (República Democrática del Congo); Sean Patrick O’Malley, capuchino, arzobispo de Boston (Estados Unidos); George Pell, arzobispo de Sydney (Australia); Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, salesiano, arzobispo de Tegucigalpa (Honduras), con función de coordinador; y por monseñor Marcello Semeraro, obispo de Albano, con función de secretario. La primera reunión colectiva del grupo se ha fijado para los días 1 a 3 de octubre de 2013; Su Santidad, sin embargo, está ya en contacto con los citados cardenales. L’OSSERVATORE ROMANO página 2 viernes 19 de abril de 2013, número 16 Audiencia del Santo Padre a la Papal Foundation Lucha contra la pobreza material y espiritual «Vuestros esfuerzos están ayudando a combatir muchas formas de pobreza material y espiritual presentes en la familia humana, contribuyendo al crecimiento de la fraternidad y de la paz». Así lo constata el Papa Francisco en el discurso que entregó a los miembros de la Papal Foundation, a quienes recibió en audiencia el jueves 11 de abril por la mañana en la sala Clementina. Publicamos la traducción del texto original en inglés. Queridos amigos: Me es grato encontrar a los miembros de la Papal Foundation durante su peregrinación a Roma, y agradezco al cardenal Wuerl sus amables palabras. Aprecio mucho vuestro recuerdo ante el Señor en la oración, en estos días que inicio mi ministerio de Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia universal. En los veinticinco años transcurridos desde la creación de la Fundación, vosotros y vuestros asociados habéis ayudado al Sucesor de Pedro sosteniendo muchas obras de apostolado y de caridad especialmente cercanas a su corazón. En estos años, habéis contribuido de modo significativo al crecimiento de muchas Iglesias particulares en países en vías de desarrollo apoyando, entre otras cosas, la formación permanente del clero y de los religiosos, ofreciendo ayuda, asistencia médica y atención a los pobres y necesitados, y creando oportunidades de formación y de trabajo especialmente necesarias. Os estoy muy agradecido por todo esto. Las necesidades del pueblo de Dios en el mundo son grandes, y vuestros esfuerzos orientados al progreso de la misión de la Iglesia están ayudando a combatir muchas formas de pobreza material y espiritual presen- tes en la familia humana, contribuyendo al crecimiento de la fraternidad y de la paz. Que el quincuagésimo aniversario de la encíclica Pacem in terris, del beato Juan XXIII —que se celebra precisamente hoy— sirva de estímulo para comprometerse siempre en la promoción de la reconciliación y la paz en todos los niveles. Durante este tiempo pascual, en el que la Iglesia nos invita a dar gracias por la misericordia de Dios y por la nueva vida que hemos recibido de Cristo resucitado, rezo a fin de que experimentéis la alegría que nace de la gratitud por los numerosos dones del Señor y le sirváis en los últimos de sus hermanos y hermanas. La obra de la Papal Foundation es sobre todo una solidaridad espiritual con el Sucesor de Pedro. Os pido, por lo tanto, que sigáis rezando por mi ministerio, por las necesidades de la Iglesia, y especialmente para que la mente y el corazón se conviertan a la belleza, a la bondad y a la verdad del Evangelio. Con gran afecto os encomiendo a vosotros y a vuestras familias a la intercesión de María, Madre de la Iglesia, y de corazón imparto la bendición apostólica, como prenda de alegría y paz en el Señor resucitado. Becas de estudio y proyectos de solidaridad Con los 8.600.000 dólares de este año, llega a 85 millones la suma total de fondos donados al Pontífice por la Papal Foundation desde 1990 hasta hoy. De ello informó al Papa el cardenal Donald William Wuerl, arzobispo de Washington y presidente de la institución caritativa estadounidense. Presentando los proyectos de solidaridad de la fundación «en el humilde esfuerzo de asistir al Santo Padre en el servicio a los demás, especialmente L’OSSERVATORE ROMANO EDICIÓN SEMANAL Unicuique suum EN LENGUA ESPAÑOLA Non praevalebunt 00120 Ciudad del Vaticano ed.espanola@ossrom.va TIPO GRAFIA http://www.osservatoreromano.va VATICANA EDITRICE «L’OSSERVATORE ROMANO» los más pobres», el purpurado explicó que el organismo ha otorgado cien becas de estudio por un total de casi 8 millones de dólares y la suma de 636.000 dólares para la formación de sacerdotes, religiosos y laicos. «Desde el inicio de su ministerio como sucesor de Pedro y vicario de Cristo vuestra Santidad nos ha recordado la responsabilidad fundamental de la Iglesia hacia los pobres y los marginados», subrayó. GIOVANNI MARIA VIAN director Carlo Di Cicco subdirector Marta Lago redactor jefe de la edición don Sergio Pellini S.D.B. director general Encuentro con la Secretaría de Estado Trabajar de corazón no tiene precio «¿Por qué estoy hoy aquí? Para daros las gracias, porque sé que estos días —mañana hace un mes— habéis trabajado más, muchas horas más, y eso no se paga, porque habéis trabajado con el corazón y esto se paga sólo con un “muchas gracias”, pero de corazón, ¿eh? Por eso he querido venir a saludaros y a daros las gracias uno por uno por todo este trabajo que habéis hecho. Muchas gracias, de corazón. Muchas gracias». Con estas palabras el Papa Francisco se dirigió el viernes 12 de abril al personal de su Secretaría de Estado. Hacia las 10 de la mañana llegó a la Biblioteca para encontrar a los trabajadores de las dos secciones allí reunidos: casi trescientas personas entre sacerdotes, religiosos, religiosas, laicos y laicas. El cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, dirigió al Pontífice un breve saludo presentándole el servicio de cuantos trabajan en la Secretaría de Estado, que a pleno título es la «Secretaría del Papa». «Estamos muy contentos por esta visita excepcional a la sede de la Secretaría de Estado —expresó—. Aquí está la gran familia de sus colaboradores más cercanos; Secretaría de Estado que, en realidad, es la verdadera secretaría papal en las dos secciones: la sección para los Asuntos generales y la sección para las Relaciones con los Estados, con los superiores y con todos los responsables de los distintos sectores, con todos los colaboradores. Así que en la variedad, también, de las Redacción via del Pellegrino, 00120 Ciudad del Vaticano teléfono 39 06 698 99410 fax 39 06 698 81412 Servicio fotográfico photo@ossrom.va Publicidad: Il Sole 24 Ore S.p.A System Comunicazione Pubblicitaria Via Monte Rosa 91, 20149 Milano segreteriadirezionesystem@ilsole24ore.com vocaciones aquí representadas». Unos cincuenta minutos duró el encuentro. «Estamos agradecidos por su visita —prosiguió el cardenal Bertone—, somos entusiastas del impulso que ha impreso al ministerio petrino y esperamos que penetre, que nos anime también a nosotros a desarrollar nuestra misión no sólo con diligencia, sino sobre todo con amor, con dedicación por el bien de la Iglesia». Y concluyó: «Pedimos su bendición y aseguramos nuestra devoción, nuestra fidelidad y nuestra oración cotidiana». «Agradezco a vuestra eminencia este saludo: muchas gracias por lo que usted ha expresado en su saludo. Muchas gracias —subrayó el Papa Francisco—. Os doy las gracias por la acogida en la Secretaría de Estado». Así agradeció las palabras del cardenal Bertone, expresando después gratitud sincera y cordial por la acogida que se le brindaba y por el trabajo realizado en este período. Después de impartir la bendición, el Santo Padre saludó personalmente a los presentes, entre quienes se contaron los arzobispos Angelo Becciu, sustituto para los Asuntos genrales; Dominique Mamberti, secretario para las Relaciones con los Estados; y Luciano Suriani, delegado para las Representaciones pontificias; así como los monseñores Peter Bryan Wells, asesor; Antoine Camilleri, subsecretario para las Relaciones con los Estados; y José Avelino Bettencourt, jefe del Protocolo. Tarifas de suscripción: Italia - Vaticano: € 58.00; Europa (España + IVA): € 100.00 - $ 148.00; América Latina, África, Asia: € 110.00 - $ 160.00; América del Norte, Oceanía: € 162.00 - $ 240.00. Administración: 00120 Ciudad del Vaticano, teléfono + 39 06 698 99 480, fax + 39 06 698 85 164, e-mail: suscripciones@ossrom.va. En México: Arquidiócesis primada de México. Dirección de Comunicación Social. San Juan de Dios, 222-C. Col. Villa Lázaro Cárdenas. CP 14370. Del. Tlalpan. México, D.F.; teléfono + 52 55 5594 11 25, + 52 55 5518 40 99; e-mail: losservatore@prodigy.net.mx, or.mexico@ossrom.va. En Argentina: Arzobispado de Mercedes-Luján; calle 24, 735, 6600 Mercedes (B), Argentina; teléfono y fax + 2324 428 102/432 412; e-mail: osservatoreargentina@yahoo.com. En Perú: Editorial salesiana, Avenida Brasil 220, Lima 5, Perú; teléfono + 51 42 357 82; fax + 51 431 67 82; e-mail: editorial@salesianos.edu.pe. número 16, viernes 19 de abril de 2013 L’OSSERVATORE ROMANO página 3 El Santo Padre a la Pontificia Comisión Bíblica En el centro una historia de salvación «Los textos inspirados por Dios fueron confiados a la comunidad de los creyentes, a la Iglesia de Cristo, para alimentar la fe y guiar la vida de caridad». Fueron palabras del Pontífice —cuyo discurso publicamos— a los miembros de la Pontificia Comisión Bíblica, a quienes recibió el viernes 12 de abril en la sala de los Papas, al término de la asamblea plenaria dedicada este año al tema «Inspiración y verdad de la Biblia». Eminencia, venerados hermanos, queridos miembros de la Pontificia Comisión Bíblica: Con alegría os recibo al final de vuestra asamblea plenaria anual. Doy las gracias al presidente, arzobispo Gerhard Ludwig Müller, por sus palabras de saludo y la concisa exposición del tema que ha sido objeto de atenta reflexión en el curso de vuestros trabajos. Os habéis reunido nuevamente para profundizar un tema muy importante: la inspiración y la verdad de la Biblia. Se trata de un tema que concierne no sólo a cada creyente, sino a toda la Iglesia, porque la vida y la misión de la Iglesia se fundan en la Palabra de Dios, la cual es alma de la teología y, a la vez, inspiradora de toda la existencia cristiana. Las Sagradas Escrituras, como sabemos, son el testimonio escrito de la Palabra divina, el memorial canónico que atestigua el acontecimiento de la Revelación. La Palabra de Dios, por lo tanto, precede y excede a la Biblia. Es por ello que nuestra fe no tiene en el centro sólo un libro, sino una historia de salvación y sobre todo a una Persona, Jesucristo, Palabra de Dios hecha carne. Precisamente porque el horizonte de la Palabra divina abraza y se extiende más allá de la Escritura, para comprenderla adecuadamente es necesaria la constante presencia del Espíritu Santo que «guiará hasta la verdad plena» (Jn 16, 13). Es preciso situarse en la corriente de la gran Tradición que, bajo la asistencia del Espíritu Santo y la guía del Magisterio, reconoció los escritos canónicos como Palabra dirigida por Dios a su pueblo y nunca dejó de meditarlos y descubrir en ellos las riquezas inagotables. El Concilio Vaticano II lo ratificó con gran claridad en la constitución dogmática Dei Verbum: «Todo lo dicho sobre la interpretación de la Escritura queda sometido al juicio definitivo de la Iglesia, que recibió de Dios el encargo y el oficio de conservar e interpretar la Palabra de Dios» (n. 12). Como se recuerda también en la mencionada constitución conciliar, existe una unidad inseparable entre Sagrada Escritura y Tradición, porque ambas provienen de una misma fuente: «La Tradición y la Escritura están estrechamente unidas y compenetradas; manan de la misma fuente, se unen en un mismo caudal, corren hacia el mismo fin. La Sagrada Escritura es la Palabra de Dios, en cuanto escrita por inspiración del Espíritu Santo. La Tradición recibe la Palabra de Dios, encomendada por Cristo y el Espíritu Santo a los Apóstoles, y la transmite íntegra a los sucesores; para que ellos, iluminados por el Espíritu de la verdad, la conserven, la expongan y la di- fundan fielmente en su predicación. Por eso la Iglesia no saca exclusivamente de la Escritura la certeza de todo lo revelado. Y así se han de recibir y respetar con el mismo espíritu de devoción» (ibid., 9). Por lo tanto, se deduce que el exegeta debe estar atento a percibir la por Dios fueron confiados a la comunidad de los creyentes, a la Iglesia de Cristo, para alimentar la fe y guiar la vida de caridad. El respeto de esta naturaleza profunda de las Escrituras condiciona la propia validez y eficacia de la hermenéutica bíblica. Esto comporta la insuficiencia de toda interpretación subjetiva o simplemente limitada a un análisis incapaz de acoger en sí el sentido global que a lo largo de los siglos ha constituido la Tradición de todo el Pueblo de Dios, que «in credendo falli nequit» (CONC. ECUM. VAT. II, la Virgen María, modelo de docilidad y obediencia a la Palabra de Dios, os enseñe a acoger plenamente la riqueza inagotable de la Sagrada Escritura no sólo a través de la investigación intelectual, sino en la oración y en toda vuestra vida de creyentes, sobre todo en este Año de la fe, a fin de que vuestro trabajo contribuya a hacer resplandecer la luz de la Sagrada Escritura en el corazón de los fieles. Y deseándoos una fructífera continuación de vuestras actividades, invoco sobre vosotros la luz del Espíritu Santo e imparto a todos vosotros mi bendición. Saludo del arzobispo Müller Inspiración y verdad Palabra de Dios presente en los textos bíblicos situándolos en el seno de la fe misma de la Iglesia. La interpretación de las Sagradas Escrituras no puede ser sólo un esfuerzo científico individual, sino que debe ser siempre confrontada, integrada y autenticada por la tradición viva de la Iglesia. Esta norma es decisiva para precisar la relación correcta y recíproca entre la exégesis y el Magisterio de la Iglesia. Los textos inspirados constitución dogmática Lumen gentium, 12). Queridos hermanos, deseo concluir mi intervención formulando a todos vosotros mi agradecimiento y alentándolos en vuestro valioso trabajo. El Señor Jesucristo, Verbo de Dios encarnado y divino Maestro que abrió la mente y el corazón de sus discípulos a la inteligencia de las Escrituras (cf. Lc 24, 45), guíe y sostenga siempre vuestra actividad. Que En Jerusalén iniciativa de la Custodia en 2015 Para que hable Tierra Santa En 2015, en el corazón de la ciudad El museo se erigirá en el interior vieja de Jerusalén, nacerá el Terra de las murallas antiguas de JerusaSancta Museum dedicado a las raí- lén, alzadas por Suleiman el Magces del cristianismo y a la conserva- nífico, en dos lugares: el Convento ción de los Santos Lugares. Una ex- de la Flagelación y el Convento de posición permanente, querida por la San Salvador. El Convento de la Custodia de Tierra Santa —que des- Flagelación acogerá el Museo arqueológico y el Museo multimede hace más de ochodial; actualmente es sede también cientos años custodia de un pequeño museo arqueológilos lugares de la redenco, activo en esta sede desde 1931, y ción—, para descubrir se halla al inicio de la vía dola historia de esta tielorosa que conduce al Sanrra en la que desde to Sepulcro (el recorrido hace milenios se endel Vía Crucis). trelazan, de modo El Convento de misterioso, los San Salvador es destinos de mula sede actual de chos pueblos todas las activique conviven en dades de la Cuslos lugares satodia de Tierra cros de las tres Santa. Se engrandes religiocuentra en la zones monoteístas. na de acceso del Como explibarrio cristiano, ca la Custodia Maqueta en madera y madreperla de la lugar de paso de franciscana, «la basílica del Santo Sepulcro (siglo XVII) muchos peregriBiblia, el libro nos. Aquí se más leído del mundo, relata que en este espacio situará el Museo histórico, que de tierra entre el Jordán y la costa ilustrará, de modo divulgativo, la mediterránea los planes divinos se presencia de los franciscanos en entrecruzaron con la historia de la estas tierras, partiendo del viaje de humanidad; un territorio aparente- Francisco de Asís de inicios del mente insignificante en el que Dios siglo XIII. La evolución de las parece haber dado a los hombres obras se podrá seguir on line en una cita privilegiada». www.terrasanctamuseum.org Una contribución al estudio de dos conceptos clave: inspiración y verdad de la Biblia. Esta es la intención de la asamblea anual de la Pontificia Comisión Bíblica, como expresó al Papa su presidente —el prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe, el arzobispo Gerhard Ludwig Müller— al comienzo de la audiencia. «Deseamos que aumente la conciencia de que esta Palabra proviene de Dios —especificó— y que la atención de los creyentes no se desvíe por intereses y cuestiones que a menudo provienen de nuestra curiosidad, sino que se concentre en lo que Dios quiere comunicarnos sobre Él mismo y sobre el proyecto de salvación para la humanidad». Acompañado, entre otros, por el cardenal Prosper Grech y por el arzobispo Ladaria, el arzobispo Müller añadió que la asamblea había profundizado también en algunos desafíos que proceden de la propia Biblia: el primero se refiere al binomio historia-verdad en el seno de la hermenéutica bíblica. «No raramente —explicó monseñor Müller— se ponen hoy de relieve fuertes contrastes entre algunas narraciones bíblicas y los datos de la ciencia histórica, que buscan encuadrar y juzgar los relatos según el modelo de una crónica que refiere simplemente los acontecimientos uno detrás del otro, en un orden fielmente cronológico». De ahí el interrogante: «¿Puede fiarse el lector de la verdad histórica de los relatos bíblicos?». Otro desafío se deriva del hecho de que ciertos textos «parecen llenos de violencia —continuó—. Los lectores cristianos se quedan aterrados y desorientados con tales textos, mientras que algunos lectores no cristianos acusan al cristianismo de profesar y difundir una religión llena de violencia. En nuestra reflexión hemos procurado demostrar que se puede superar el fundamentalismo y evitar el escepticismo, buscando despejar de estos obstáculos el acceso a la Palabra de Dios». L’OSSERVATORE ROMANO página 4 viernes 19 de abril de 2013, número 16 La misa de cada día con el Santo Padre Tiempo de testimonio Las «fantasías triunfalistas» son «una gran tentación en la vida cristiana». Pero Dios «no hace como un hada con la varita mágica», que puede salvar al hombre en un instante; más bien se sirve del camino de la perseverancia, porque «nos salva en el tiempo y en la historia», en el «camino de todos los días». Esta fue la reflexión del Papa durante la misa celebrada el 12 de abril, como cada mañana a las 7, en la capilla de la Domus Sanctae Marthae, donde reside. Celebraciones eucarísticas cotidianas en las que participan empleados del Vaticano y otros invitados y que concelebran sacerdotes, obispos y cardenales, residentes en Roma o en visita. Partiendo del pasaje de los Hechos de los apóstoles (5, 34-42), el Papa hizo hincapié en una realidad de la vida espiritual: «Dios nos salva en el tiempo, no en el momento. Algunas veces hace milagros, pero en la vida común nos salva en el tiempo». Ciertamente el Señor viene a nuestra vida y nos cambia. «Esas son las conversiones. Pero este camino debe hacer historia». El Señor, por lo tanto, «nos salva en la historia: en nuestra historia personal». Él «da la gracia y dice, como decía a todos aquellos a quienes Él curaba: “Anda, camina”. Lo dice también a nosotros: “Camina en tu vida, da testimonio de todo aquello que el Señor hace con nosotros”». Es necesario huir entonces de «una gran tentación en la vida cristiana, la tentación del triunfalismo», «creer que en un momento se puede hacer todo. No, en un momento comienza: existe una gracia grande, pero debemos ir por el camino de la vida». «El triunfalismo —explicó el Papa— no es del Señor. El Señor entró humildemente en la tierra. Hizo su vida durante treinta años, creció como un niño normal, pasó por la prueba del trabajo, incluso por la prueba de la cruz. Y luego, al final, resucitó. El Señor nos enseña que en la vida no todo es mágico, que el triunfalismo no es cristiano». Y así, en el camino personal, para resolver los problemas de la vida es necesario mirar a la realidad de frente, preparados, como el portero de un equipo de fútbol, para detener el balón desde donde llegue. Sin ceder al miedo o a la tentación de los lamentos, porque Jesús está siempre junto a cada hombre, sobre todo en los momentos más difíciles. En su homilía el 13 de abril el Santo Padre se detuvo en el pasaje de los Hechos de los apóstoles (6, 1-7) en el que «hay una parte de la historia de los primeros días de la Iglesia, que crecía, aumentaba el número de los discípulos», pero «en este momento comienzan los problemas». En efecto, «los de lengua griega murmuraban contra los de lengua hebrea» porque en la asistencia cotidiana se desatendían a las viudas. «La vida —prosiguió— no es siempre tranquila y bella» y «la primera cosa que hacen es murmurar, criticar uno contra el otro». En cambio «los apóstoles, con la asistencia del Espíritu, reaccionaron bien. Convocaron al grupo de los discípulos y dialogaron. Es el primer paso: cuando hay dificultades, es ne- cesario mirarlas bien, considerarlas y hablar de ellas». Es «en cierto sentido —dijo el Papa Francisco recurriendo a una metáfora eficaz y apreciada por él— como el portero del equipo, ¿no?, que recibe el balón de donde venga. Esta es la realidad». Los apóstoles, por lo tanto, «hablaron entre ellos e hicieron una bella propuesta, una propuesta revolucionaria, porque dijeron: “Nosotros somos los apóstoles, los que eligió Jesús”. Pero esto no es suficiente. Se dieron cuenta de que su primer deber era la oración y el servicio de la Palabra. “Y para la asistencia cotidiana a la viudas, debemos hacer otra cosa”». Así «decidieron crear a los diáconos». «Tomaron la decisión y el final fue muy feliz: «Y la Palabra de Dios se difundía y el número de los discípulos en Jerusalén se multiplicaba grandemente». Es bello. Cuando hay problemas, es necesario afrontarlos y el Señor nos ayudará a resolverlos». «No tengáis miedo, soy yo»: «Esa es la palabra de Jesús, siempre —insistió el Papa—: en las dificultades, en los momentos en que todo es oscuro y no sabemos qué tenemos que hacer, también cuando en nuestra alma hay oscuridad. No tengamos miedo a las dificultades, no tengamos miedo cuando nuestro corazón está triste, sombrío. Afrontemos las cosas como se presentan, con el Espíritu del Señor y la ayuda del Espíritu Santo». Y una de las pruebas que pueden presentarse es la calumnia. Es hija del «padre de la mentira» y quiere aniquilar al hombre, alejándolo de Dios. La calumnia es tan antigua como el mundo y de ella ya se encuentra referencia en el Antiguo Testamento. Basta pensar en episodios como el de Susana con los dos jueces. La calumnia es un pecado, pero es algo más, porque «quiere destruir al obra de Dios y nace de algo muy malo: nace del odio —advirtió el Papa Francisco en su homilía del 15 de abril—. Y quien origina el odio es Satanás». Mentira y calumnia van a la par, porque una tiene necesidad de la otra para seguir adelante. Y no cabe duda, agregó el Pontífice, que «donde está la calumnia está Satanás». El Papa Francisco se inspiró luego en el Salmo 118 de la liturgia del día, para explicar el estado de ánimo del justo calumniado: «Aunque los nobles se sienten a murmurar de mí, tu siervo medita tus decretos; tus preceptos son mi delicia». El justo, en este caso es Esteban, el protomártir, a quien hacía referencia la primera lectura tomada de los Hechos de los Apóstoles. Esteban «mira al Señor y obedece la ley». Él es el primero de una larga serie de testigos de Cristo que han colmado la historia de la Iglesia. No sólo en el pasado, sino también en nuestros días hay muchos mártires. «El tiempo de los mártires no se ha acabado —subrayó el Papa—: también hoy podemos decir, en verdad, que la Iglesia tiene más mártires que en los primeros siglos», «muchos hombres y mujeres que son calumniados, perseguidos, asesinados por odio a Jesús, por odio a la fe». En nuestra época caracterizada por «tantas turbulencias espiritua- les» el Papa invitó a reflexionar sobre un icono medieval de la Virgen. La Virgen que «cubre con su manto al pueblo de Dios». También la primera antífona latina de la Virgen María es Sub tuum presidium. «Nosotros pedimos a la Virgen que nos proteja —afirmó—, y en tiempos de turbulencia espiritual el sitio más seguro se encuentra bajo el manto de la Virgen». Es, en efecto, la Madre que cuida a la Iglesia. Y en este tiempo de mártires, ella es, en cierto sentido, la protagonista de la protección: es la mamá». El martes 16 de abril el Papa Francisco hizo una petición al iniciar la liturgia: «Hoy es el cumpleaños de Benedicto XVI. Ofrecemos la misa por él, para que el Señor le acompañe, le conforte y le dé abundante consolación». Un primer pensamiento, por lo tanto, a su predecesor en el día de su octogésimo sexto cumpleaños, mientras que la homilía fue ocasión de lanzar un llamamiento a cuantos se dejan seducir por la tentación de oponer resistencia al Espíritu Santo. «El Espíritu —subrayó el Santo Padre con suave firmeza— no es domesticable». Y ejemplificó con el Concilio Vaticano II, «una hermosa obra del Espíritu Santo». «Después de cincuenta años —se preguntó—, ¿hemos hecho todo lo que nos dijo el Espíritu Santo en el Concilio», en esa «continuidad en el crecimiento de la Iglesia que fue el Concilio?». «No», respondió. «Celebramos este aniversario» —explicó— casi levantando «un monumento» al Concilio, pero nos preocupamos sobre todo de «que no dé fastidio. No queremos cambiar». Es más, «existen voces que quieren retroceder. Esto se llama «ser testarudos», esto se llama querer «domesticar al Espíritu Santo», esto se llama convertirse en «necios y lentos de corazón»». No se puede domesticar al Espíritu Santo «porque Él es Dios y Él es ese viento que va y viene, y tú no sabes de dónde. Es la fuerza de Dios; es quien nos da la consolación y la fuerza para seguir adelante». De hecho, se es fiel al Espíritu cuando se anuncia a Jesús, tarea del bautizado. En su homilía del 17 de abril, comentando la primera lectura de los Hechos de los Apóstoles (8, 1-8), el Papa recordó que «después del martirio de Esteban, se desató una violenta persecución contra la Iglesia de Jerusalén»; «la Iglesia gozaba de tranquilidad y paz, vivían la caridad entre ellos, las viudas eran atendidas. Pero luego llega la persecución. Esto es en cierto sentido el estilo de la vida de la Iglesia: entre la paz de la caridad y la persecución». Y sucede esto porque, como explicó el Santo Padre, así fue la vida de Jesús. A causa de la persecución todos huyeron excepto los Apóstoles. Los cristianos, en cambio, «se marcharon. Solos. Sin sacerdote. Sin obispos: solos. Los obispos, los Apóstoles, estaban en Jerusalén tratando de hacer resistencia a estas persecuciones». Sin embargo, los que habían huido «se movieron de un lugar a otro, anunciando la Palabra». Suscitaban curiosidad: «Pero... ¿quiénes son estos?». Y ellos lo decían: «Hemos conocido a Jesús, hemos encontrado a Jesús, y lo anunciamos». «Tenían sólo la fuerza del bautismo —observó el Santo Padre—. Y el bautismo les daba la valentía apostólica, la fuerza del Espíritu». La reflexión del Papa se centró entonces en el presente, porque con demasiada frecuencia la gracia del bautismo se deja un poco de lado. «A veces pensamos: “No, nosotros somos cristianos: hemos recibido el bautismo, la confirmación, la primera comunión... y así el documento de identidad está en orden. Y ahora, dormimos tranquilos: somos cristianos”. Pero, ¿dónde está esa fuerza del Espíritu que te lleva adelante?», se preguntó el Papa. «¿Somos fieles al Espíritu para anunciar a Jesús con nuestra vida, con nuestro testimonio y con nuestras palabras? Cuando hacemos esto, la Iglesia se convierte en una Iglesia Madre que genera hijos», hijos de la Iglesia que testimonian a Jesús. «Pero —fue la alerta del Papa— cuando no lo hacemos, la Iglesia no se convierte en madre, sino en Iglesia baby-sitter, que cuida al niño para que duerma. Es una Iglesia amodorrada. Pensemos en nuestro bautismo, en la responsabilidad de nuestro bautismo». Y es en el bautismo donde recibimos el don de la fe, un don que debe desarrollarse en la vida, en el corazón. Es el Señor quien «nos habla de la fe», indicó el Papa en la homilía del 18 de abril. Nos invita a «creer en Él. Pero antes nos dice también otra cosa: «Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha mandado». Ir a Jesús, encontrar a Jesús, conocer a Jesús, es un don del Padre». La fe es un don, y quien tiene esta fe tiene la vida eterna. «Pero, ¿en qué Dios crees?». «Cuántas veces oímos» simplemente: «en Dios»», «un dios difuso, un dios-spray, que está un poco por todas partes pero no se sabe qué es. Nosotros creemos en Dios que es Padre, Hijo, Espíritu Santo. Nosotros creemos en personas, y cuando hablamos con Dios hablamos con personas: o hablo con el Padre, o hablo con el Hijo, o hablo con el Espíritu Santo —especificó el Papa—. Esta es la fe». L’OSSERVATORE ROMANO número 16, viernes 19 de abril de 2013 página 5 El carácter puramente espiritual y libre del papado, o cuando Pedro, el pescador, siguió a Cristo l Concilio Vaticano I tuvo lugar justamente en el momento en que, al término de la guerra franco-alemana, surgieron dos nuevos grandes estados nacionales: Alemania e Italia. Contemporáneamente el Estado de la Iglesia, el poder temporal del papado, desaparecía definitivamente del mapa y de nuestra historia. En aquel momento el Vaticano I arrojó luz sobre el carácter puramente espiritual, libre de todo estorbo temporal, del papado; lo describió nuevamente partiendo del seguimiento del Cristo carente de poder terreno también en la sucesión, igual que Pedro, el pescador, le había seguido, sin poder alguno, hasta la crucifixión en Roma. Por todo esto podemos experimentar un poco de alivio y de pesar respecto al pasado: alivio por el hecho de que decayó mucho de aquello que complacía; tal vez también pesar por algo que se habría querido conservar. Es importante, sin embargo, que en el momento en que el principio de la nación celebró el En un inédito de Joseph Ratzinger E Aquella homilía Se han elegido 164 voces para presentar el pensamiento teológico de Joseph Ratzinger: en edición italiana desde Abbà (Padre) hasta Vocación (L’abc di Joseph Ratzinger, Ciudad del Vaticano, Libreria Editrice Vaticana, 2013). Es un librito, editado por Herder en 2012, del que se ocupó el arzobispo de Friburgo y presidente de la Conferencia episcopal alemana, Robert Zollitsch, en colaboración con el Institut Papst Benedikt XVI. de Ratisbona. Los términos propuestos son infrecuentes, y a veces inesperados, tales como Actualización, Antiguo Testamento y cristianismo, Ateísmo: su función positiva, Iglesia pecadora, Desmitificación de la Biblia, Domingo día de la esperanza, Doctrina de la reencarnación y vida eterna, Duda, Ser como niños, Evolución y continuidad en la Iglesia, Fiesta, Juego, Infalibilidad de la Iglesia, Inri: la inscripción de la cruz, Luto, Morir y dejarse morir, Sábado Santo: la bajada a los infiernos, Sentido de la vida, Teoría de la evolución y fe en la creación, Humildad, Unidad e integridad de la Sagrada Escritura, Verdad e historicidad. Destaca en este singular diccionario la elección de ilustrar las 164 voces con breves textos relativos a obras de Ratzinger Benedicto XVI. Se logra así una antología breve y valiosa que se funda también en textos menos conocidos, como algunos del joven Ratzinger e incluso en otro documento hasta ahora inédito. Se trata de una homilía sobre el paso del Vaticano I al Vaticano II pronunciada por el cardenal el 13 de julio de 1997 en Marktl am Inn, su localidad natal, cuya traducción anticipamos en esta página. La ventana de la fe Del Vaticano I al Vaticano II nuestro ser una sola cosa a partir de Dios Padre, de Jesucristo. Por este motivo debemos estar todavía hoy agradecidos por el hecho de que exista el Papa como punto de referencia de la unidad, como fuerza visible de la unidad; deberíamos reconocer el hecho de que la unidad no es sólo don, sino que más bien nos plantea exigencias, y sólo después puede enriquecernos; deberíamos esforzarnos por compartir en la gran unidad lo que es nuestro, de forma que seamos capaces de recibir también de los demás. ¿Cuál es entonces el mensaje del Concilio Vaticano II? De la multiplicidad de sus textos no es fácil extrapolar el mensaje central. Pero deberíamos recordar que el Concilio Vaticano I se disolvió por la guerra entre los pueblos; que no pudo llegar a un proprio triunfo, cuando incluso la no es el grupo por el que simpatizanación se adoraba, el Concilio le mos, es la conciencia —que a menucontrapuso el principio de la uni- do es sólo un nombre de cobertura dad. La nación es un valor, y ello no para nuestros deseos personales y se quiere contestar. Pero allí donde nuestras opiniones— la que se comprende como última instancia. Todo se absolutiza se vuelve peligrosa. En la historia de los últimos cien- ello posee un valor propio, pero se to cuarenta años vemos cuánta san- percibe, y es verdadero y justo, sólo gre y cuántas lágrimas se han derra- si se enmarca en la gran verdad de mado a causa de la embriaguez del nacionalismo, no sólo en Europa, sino en todo el mundo. Y esto porque todos (también nosotros cristianos, El Sábado Santo nosotros católicos) eran en general an16 de abril de 1927 te todo alemanes, nació Joseph Ratzinger franceses, italianos, ingleses, y sólo en El 19 de abril de 2005 un segundo mofue elegido Papa mento cristianos y católicos. Hemos olvidado demasiado lo que aprendimensaje conclusivo. Así el Vaticano mos precisamente II continuó lo que entonces se había de la Escritura, o interrumpido, y dio forma a la palasea, que todos nobra definitiva sobre la Iglesia, y esa sotros en nuestra palabra pronunciada nuevamente sodiversidad, que debre la Iglesia es Cristo. La primera bía ser riqueza del frase del texto sobre la Iglesia dice estar juntos, estaasí: «La luz de los pueblos es mos destinados a Cristo» (Lumen gentium 1). Por lo ser juntos hijos de tanto, la Iglesia existe para transmiDios, hermanos de tir esta luz. No existe para ella misJesucristo, una ma, sino como ventana que deja gran familia, y que La despedida de Benedicto XVI minutos antes penetrar la luz de Cristo en este el mundo —como de concluir su pontificado (28 de febrero) mundo nuestro. dice la Escritura— no es unido con la fuerza de una nación particularmente significativa que se conciba como nación dominante o preelegida, sino que más bien resulta unificado a través de quien puede unir cielo y tieXVI rra —Jesucristo—. Así, el hecho de situar el principio de la unidad por El martes 16 de abril por la mañana el Papa Francisco telefoneó a Beneencima de los confines nacionales, dicto XVI para felicitarle por su octogésimo sexto cumpleaños. Instantes aunque lamentablemente veleidoso antes había orado por él en la misa que celebró en la capilla de la Domus en nuestra historia, ha resultado de Sanctae Marthae. gran actualidad y no sólo para en«Hoy —dijo a los presentes antes de iniciar la liturgia— es el cumpleatonces. ños de Benedicto XVI. Ofrecemos la misa por él, para que el Señor esté Tal principio de unidad es urgente con él, le conforte y le dé mucha consolación». también hoy, pues nos hallamos La conversación telefónica fue muy cordial y se desarrolló en un espíridentro de tantísimos entrelazamientu de fraternidad que recordó el clima del encuentro que mantuvieron el tos y dependencias políticas y ecopasado 23 de marzo en Castelgandolfo. Después de referirle la petición nómicas que ya nadie puede salir de de oración de la misa, el Papa Francisco solicitó a su predecesor que ahí. Hasta el punto de que queretransmitiera sus saludos y mejores deseos también a su hermano, monsemos retirarnos en la dimensión espiritual, religiosa, en nuestro mundo, ñor Georg Ratzinger, que hace días que se encuentra en Castelgandolfo, en nuestro caparazón. Entonces, si precisamente para celebrar de forma familiar y fraterna la fiesta. Felicitación del Papa Francisco a Benedicto En el misterio pascual l hecho de que el día de mi nacimiento fuera el último de la Semana Santa y fuese la víspera de la noche de Pascua de Resurrección ha sido frecuentemente recordado por mi familia; y más aún que fuese bautizado al día siguiente de mi nacimiento, con el agua apenas bendecida de la noche pascual —que entonces se celebraba por la mañana—; ser el primer bautizado con la nueva agua se consideraba como un importante signo premonitorio. Siempre ha sido muy grato para mí el hecho de que, de este modo, mi «E vida estuviese ya desde un principio inmersa en el misterio pascual, lo que no podía ser más que un signo de bendición. Indudablemente no era el domingo de Pascua, sino exactamente el Sábado Santo. No obstante, cuanto más lo pienso, tanto más me parece la característica esencial de nuestra existencia humana: esperar todavía la Pascua y no estar aún en la luz plena, pero encaminarnos confiadamente hacia ella». Joseph Ratzinger, «Mi vida. Recuerdos (1927-1977)» L’OSSERVATO número 16, viernes 19 de abril de 2013 En la plaza de San Pedro el Regina Caeli del Papa el domingo 14 de abril Junto a los cristianos perseguidos Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días! Quisiera detenerme brevemente en la página de los Hechos de los Apóstoles que se lee en la Liturgia de este tercer Domingo de Pascua. Este texto relata que la primera predicación de los Apóstoles en Jerusalén llenó la ciudad de la noticia de que Jesús había verdaderamente resucitado, según las Escrituras, y era el Mesías anunciado por los Profetas. Los sumos sacerdotes y los jefes de la ciudad intentaron reprimir el nacimiento de la comunidad de los creyentes en Cristo e hicieron encarcelar a los Apóstoles, ordenándoles que no enseñaran más en su nombre. Pero Pedro y los otros Once respondieron: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús... lo ha exaltado con su diestra, haciéndole jefe y salvador... Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo» (Hch 5, 29-32). Entonces hicieron flagelar a los Apóstoles y les ordenaron nuevamente que no hablaran más en el nombre de Jesús. Y ellos se marcharon, así dice la Escritura, «contentos de haber merecido aquel ultraje por el nombre de Jesús» (v. 41). Me pregunto: ¿dónde encontraban los primeros discípulos la fuerza para dar este testimonio? No sólo: ¿de dónde les venía la alegría y la valentía del anuncio, a pesar de los obstáculos y las violencias? No olvidemos que los Apóstoles eran personas sencillas, no eran escribas, doctores de la Ley, ni pertenecían a la clase sacerdotal. ¿Cómo pudieron, con sus limitaciones y combatidos por las autoridades, llenar Jerusalén con su enseñanza? (cf. Hch 5, 28). Está claro que sólo pueden explicar este hecho la presencia del Señor Resucitado con ellos y la acción del Espíritu Santo. El Señor que estaba con ellos y el Espíritu que les impulsaba a la predicación explica este hecho extraordinario. Su fe se basaba en una experiencia tan fuerte y personal de Cristo muerto y resucitado, que no tenían miedo de nada ni de nadie, e incluso veían las persecuciones como un motivo de honor que les permitía seguir las huellas de Jesús y asemejarse a Él, dando testimonio con la vida. Esta historia de la primera comunidad cristiana nos dice algo muy importante, válida para la Iglesia de todos los tiempos, también para nosotros: cuando una persona conoce verdaderamente a Jesucristo y cree en Él, experimenta su presencia en la vida y la fuerza de su Resurrección, y no puede dejar de comunicar esta experiencia. Y si esta persona encuentra incomprensiones o adversidades, se comporta como Jesús en su Pasión: responde con el amor y la fuerza de la verdad. Rezando juntos el Regina Caeli, pidamos la ayuda de María santísima a fin de que la Iglesia en todo el mundo anuncie con franqueza y valentía la Resurrección del Señor y dé de ella un testimonio válido con gestos de amor fraterno. El amor fraterno es el testimonio más cercano que podemos dar de que Jesús vive entre nosotros, que Jesús ha resucitado. Oremos de modo particular por los cristianos que sufren persecución; en este tiempo son muchos los cristianos que sufren persecución, muchos, muchos, en tantos países: recemos por ellos, con amor, desde nuestro corazón. Que sientan la presencia viva y confortante del Señor Resucitado. Después de la oración mariana el Pontífice recordó la beatificación de Luca Passi, celebrada la víspera en Venecia, y la Jornada de la Universidad católica del Sacro Cuore. Ayer, en Venecia, ha sido proclamado beato don Luca Passi, sacerdote bergamasco del siglo XIX, fundador de la Obra laical Santa Dorotea y del instituto de las Hermanas Maestras de Santa Dorotea. ¡Damos gracias a Dios por el testimonio de este beato! En la basílica de San Coherencia entre Para ser creíble, la Iglesia debe mostrar coherencia «entre la palabra y el modo de vivir», abandonando los «ídolos» de la ambición, del afán de hacer carrera, del éxito, «en los cuales buscamos y tantas veces ponemos nuestra seguridad». Fueron las indicaciones del Papa Francisco el domingo 14 de abril por la tarde durante su primera misa celebrada en la basílica de San Pablo Extramuros. De nuevo numerosísimos romanos junto a su obispo —como hace una semana en la basílica lateranense—. Se contaron miles de fieles, muchos de los cuales tuvieron que seguir la celebración eucarística desde el exterior, llegados sobre todo de las parroquias de la zona Ostiense, algunas de las cuales, por una idea pastoral de Pablo VI, se dedicaron a los colaboradores del apóstol de los gentiles, como Aquila y Priscila. No faltaron peregrinos que acudieron a Roma para vivir toda la jornada junto al Santo Padre, participando también en el rezo del Regina Caeli a mediodía en la plaza de San Pedro. Publicamos la traducción de la homilía que pronunció el Pontífice en la basílica paulina. Cristo, de lo que representa para nosotros, en familia, con las personas que Me alegra celebrar la Eucaristía con forman parte de nuestra vida cotidiana? vosotros en esta Basílica. Saludo al ar- La fe nace de la escucha y se refuerza cipreste, el cardenal James Harvey, y le con el anuncio. agradezco las palabras que me ha diri2. Pero demos un paso más: el anungido; junto a él, saludo y doy las gra- cio de Pedro y de los Apóstoles no cias a las diversas instituciones que for- consiste sólo en palabras, sino que la fiman parte de esta Basílica y a todos delidad a Cristo entra en su vida, que vosotros. Estamos sobre la tumba de queda transformada, recibe una nueva dirección, y es precisasan Pablo, un humilde y gran Apóstol del Semente con su vida con El testimonio de la fe tiene ñor, que le anunció la que dan testimonio muchas formas. Hay santos con la palabra, dió de la fe y del anuncio de cada día, los santos testimonio de Él con de Cristo. En el Evan«ocultos», una especie de el martirio y le adoró gelio, Jesús pide a Pe«clase media de la santidad» con todo el corazón. dro tres veces que de la que todos podemos Estos son precisamenapaciente su grey, y formar parte. te los tres verbos soque la apaciente con Pero en diversas partes del bre los que quisiera su amor, y le anuncia: mundo hay también quien reflexionar a la luz de «Cuando seas viejo, sufre, como Pedro y los la Palabra de Dios extenderás las manos, Apóstoles, a causa del que hemos escuchado: otro te ceñirá y te lleEvangelio. Recordémoslo bien: anunciar, dar testimovará adonde no quieno se puede anunciar el nio, adorar. ras» (Jn 21, 18). Esta Evangelio de Jesús sin el es una palabra dirigi1. En la primera testimonio concreto de la vida. da ante todo a nosoLectura llama la atención la fuerza de Petros, los Pastores: no dro y de los demás Apóstoles. Al man- se puede apacentar el rebaño de Dios si dato de callar, de no seguir enseñando no se acepta ser llevados por la volunen el nombre de Jesús, de no anunciar tad de Dios incluso donde no queremás su Mensaje, ellos responden clara- mos, si no hay disponibilidad para dar mente: «Hay que obedecer a Dios an- testimonio de Cristo con la entrega de tes que a los hombres». Y no les detie- nosotros mismos, sin reservas, sin cálne ni siquiera el ser azotados, ultraja- culos, a veces a costa incluso de nuestra dos y encarcelados. Pedro y los Apósto- vida. Pero esto vale para todos: el les anuncian con audacia, con parresia, Evangelio ha de ser anunciado y testiaquello que han recibido, el Evangelio moniado. Cada uno debería preguntarde Jesús. Y nosotros, ¿somos capaces se: ¿Cómo doy yo testimonio de Cristo de llevar la Palabra de Dios a nuestros con mi fe? ¿Tengo el valor de Pedro y ambientes de vida? ¿Sabemos hablar de los otros Apóstoles de pensar, decidir y Queridos hermanos y hermanas: Hoy en Italia se celebra la Jornada para la Universidad católica del Sacro Cuore, sobre el tema «Las nuevas generaciones más allá de la crisis». Este Ateneo, nacido de la mente y del corazón del padre Agostino Gemelli y con un gran apoyo popular, ha preparado a miles y miles de jóvenes para ser ciudadanos competentes y responsables, constructores del bien común. Invito a sostener siempre este Ateneo, para que siga ofreciendo a las nuevas generaciones una óptima formación, para afrontar los desafíos del tiempo presente. Saludo con afecto a todos los peregrinos presentes, provenientes de tantos países. A las familias, los grupos parroquiales, los movimientos, los jóvenes. Saludo en particular a la peregrinación de la diócesis de Siena-Colle Val d’Elsa-Montalcino, con el arzobispo monseñor Buoncristiani. Un pensamiento especial también para los muchachos y las muchachas que se están preparando para la Confirmación. A todos vosotros, feliz domingo y buen almuerzo. ORE ROMANO páginas 6/7 n Pablo Extramuros el Obispo de Roma exhorta a abandonar los ídolos para adorar al Señor e palabra y vida vivir como cristiano, obedeciendo a Dios? Es verdad que el testimonio de la fe tiene muchas formas, como en un gran mural hay variedad de colores y de matices; pero todos son importantes, incluso los que no destacan. En el gran designio de Dios, cada detalle es importante, también el pequeño y humilde testimonio tuyo y mío, también ese testimonio escondido de quien vive con sencillez su fe en lo cotidiano de las relaciones de familia, de trabajo, de amistad. Hay santos de todos los días, los santos «ocultos», una especie de «clase media de la santidad», como decía un escritor francés, esa «clase media de la santidad» de la que todos podemos formar parte. Pero en diversas partes del mundo está también quien sufre, como Pedro y los Apóstoles, a causa del Evangelio; está quien entrega la propia vida por permanecer fiel a Cristo, con un testimonio marcado con el precio de su sangre. Recordémoslo bien todos: no se puede anunciar el Evangelio de Jesús sin el testimonio concreto de la vida. Quien nos escucha y nos ve, debe leer en nuestras acciones eso mismo que oye de nuestros labios, y dar gloria a Dios. Me viene ahora a la me- moria un consejo que san Francisco de Asís daba a sus hermanos: predicad el Evangelio y, si fuese necesario, también con las palabras. Predicar con la vida: el testimonio. La incoherencia de los fieles y los Pastores entre lo que dicen y lo que hacen, entre la palabra y el modo de vivir, mina la credibilidad de la Iglesia. 3. Pero todo esto solamente es posible si reconocemos a Jesucristo, porque es Él quien nos ha llamado, nos ha invitado a recorrer su camino, nos ha elegido. Anunciar y dar testimonio es posible únicamente si estamos junto a Él, justamente como Pedro, Juan y los otros discípulos estaban en torno a Jesús resucitado, como dice el pasaje del Evangelio de hoy; hay una cercanía cotidiana con Él, y ellos saben muy bien quién es, le conocen. El Evangelista subraya que «ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor» (Jn 21, 12). Y esto es un punto importante para nosotros: vivir una relación intensa con Jesús, una intimidad de diálogo y de vida, de tal manera que le reconozcamos como «el Señor». ¡Adorarle! El pasaje del Apocalipsis que hemos escuEn la basílica, antes y después de la celebración de la misa, el Papa Francisco llevó a cabo dos significativos actos de veneración. Al inicio se recogió en oración ante la tumba del apóstol Pablo. Al final se acercó a la capilla del Crucificado, donde se encuentra el icono de la Virgen Theotokos Odigitria, del siglo XIII. Ante esta imagen mariana el 22 de agosto de 1541 san Ignacio de Loyola profesó los votos dando comienzo a la Compañía de Jesús, la Orden religiosa a la que pertenece Jorge Mario Bergoglio chado nos habla de la adoración: miríadas de ángeles, todas las creaturas, los seres vivientes, los ancianos, se postran en adoración ante el Trono de Dios y el Cordero inmolado, que es Cristo, a quien se debe alabanza, honor y gloria (cf. Ap 5, 11-14). Quisiera que nos hiciéramos todos una pregunta: tú, yo, ¿adoramos al Señor? ¿Acudimos a Dios sólo para pedir, para agradecer, o nos dirigimos a Él también para adorarle? Pero, entonces, ¿qué quiere decir adorar a Dios? Significa aprender a estar con Él, a detenernos a dialogar con Él, sintiendo que su presencia es la más verdadera, la más buena, la más importante de todas. Cada uno de nosotros, en la propia vida, de manera consciente y tal vez a veces sin darse cuenta, tiene un orden muy preciso de las cosas consideradas más o menos importantes. Adorar al Señor quiere decir darle a Él el lugar que le corresponde; adorar al Señor quiere decir afirmar, creer —pero no simplemente de palabra— que únicamente Él guía verdaderamente nuestra vida; adorar al Señor quiere decir que estamos convencidos ante Él de que es el único Dios, el Dios de nuestra vida, el Dios de nuestra historia. Esto tiene una consecuencia en nuestra vida: despojarnos de tantos ídolos, pequeños o grandes, que tenemos, y en los cuales nos refugiamos, en los cuales buscamos y tantas veces ponemos nuestra seguridad. Son ídolos que a menudo mantenemos bien escondidos; pueden ser la ambición, el carrerismo, el gusto del éxito, el poner en el centro a uno mismo, la tendencia a estar por encima de los otros, la pretensión de ser los únicos amos de nuestra vida, algún pecado al que estamos apegados, y muchos otros. Esta tarde quisiera que resonase una pregunta en el corazón de cada uno de nosotros y que respondiéramos a ella con sinceridad: ¿He pensado en qué ídolo oculto tengo en mi vida y que me impide adorar al Señor? Adorar es despojarse de nuestros ídolos, también de esos más recónditos, y elegir al Señor como centro, como vía maestra de nuestra vida. Queridos hermanos y hermanas, el Señor nos llama cada día a seguirle con valentía y fidelidad; nos ha concedido el gran don de elegirnos como discípulos suyos; nos invita a proclamarle con gozo como el Resucitado, pero nos pide que lo hagamos con la palabra y el testimonio de nuestra vida en lo cotidiano. El Señor es el único, el único Dios de nuestra vida, y nos invita a despojarnos de tantos ídolos y a adorarle sólo a Él. Anunciar, dar testimonio, adorar. Que la Santísima Virgen María y el apóstol Pablo nos ayuden en este camino e intercedan por nosotros. Así sea. L’OSSERVATORE ROMANO página 8 viernes 19 de abril de 2013, número 16 COMUNICACIONES Audiencias pontificias EL SANTO PADRE HA RECIBID O: Viernes 12 de abril A los obispos de la Conferencia episcopal de Toscana (Italia), en visita «ad limina Apostolorum»: —Monseñor Antonio Buoncristiani, arzobispo de Siena-Colle di Val d’Elsa-Montalcino. —Monseñor Giovanni Paolo Benotto, arzobispo de Pisa. —Monseñor Giovanni De Vivo, obispo de Pescia. —Monseñor Rodolfo Cetoloni, obispo de MontepulcianoChiusi-Pienza. O.F.M., Colegio episcopal Miércoles, día 17 —Al embajador del Reino de Arabia Saudí en Italia, Saleh Mohammad Al Ghamdi, portador de un mensaje del rey Abdullah bin Abdulaziz Al Saud. Jueves, día 18 —Al nuevo embajador de Portugal ante la Santa Sede, António Carlos Carvalho de Almeida Ribeiro, con ocasión de la presentación de las cartas credenciales. —A Su Beatitud Gregorios III Laham, B.S., patriarca de Antioquía de los greco-melkitas (Siria). —Monseñor Alberto Silvani, obispo de Volterra. A los obispos de la Conferencia episcopal de Trivéneto (Italia), en visita «ad limina Apostolorum»: —Monseñor Simone Giusti, obispo de Livorno. —Monseñor Luigi Bressan, arzobispo de Trento. —Monseñor Guglielmo Borghetti, obispo de Pitigliano-Sovana-Orbetello. —Monseñor Andrea Bruno Mazzocato, arzobispo de Udine. —Monseñor Carlo Ciattini, obispo de Massa Marittima-Piombino. Sábado, día 13 —Al cardenal Marc Ouellet P.S.S, prefecto de la Congregación para los obispos. —Al cardenal Stanisław Ryłko, presidente del Consejo pontificio para los laicos. —Al presidente del Consejo económico y social de la ONU (ECOSO C), Néstor Osorio. Monseñor Habib Chamieh, obispo titular de Nomento, administrador apostólico de San Charbel en Buenos Aires de los maronitas (Argentina) RENUNCIA: EL PAPA El Papa ha aceptado la renuncia al gobierno pastoral de la eparquía de San Charbel en Buenos Aires de los maronitas (Argentina) que monseñor CHARBEL MERHI, M.L., le había presentado en conformidad con el canon 210 § 1 del Código de cánones de las Iglesias orientales. —Obispo titular de Nomento y administrador apostólico de la eparquía de San Charbel en Buenos Aires de los maronitas (Argentina) al padre HABIB CHAMIEH, O.M.M. Charbel Merhi, M.L., nació en Eddé, eparquía de Jbeil de los maronitas, el 12 de octubre de 1937. Recibió la ordenación sacerdotal el 29 de agosto de 1964. Juan Pablo II lo nombró obispo eparquial de San Charbel en Buenos Aires de los maronitas el 5 de octubre de 1990; recibió la ordenación episcopal el 2 de diciembre del mismo año. —Monseñor Giampaolo Crepaldi, arzobispo-obispo de Trieste. —Monseñor Corrado Pizziolo, obispo de Vittorio Véneto. —Monseñor Giuseppe Pellegrini, obispo de Concordia-Pordenone. —Monseñor Ivo Muser, obispo de Bolzano-Bressanone. LIBIA El Santo Padre ha nombrado nuncio apostólico en Libia a monseñor ALD O CAVALLI, arzobispo titular de Vibo Valentia, nuncio apostólico en Malta. Aldo Cavalli nació en Maggianico di Lecco, archidiócesis de Milán (Italia), el 18 de octubre de 1946. Recibió la ordenación sacerdotal el 18 de marzo de 1971, incardinado en Lunes, día 15 —Al presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy Brey, con su esposa y el séquito. —A Su Beatitud Fouad Twal, patriarca de Jerusalén de los latinos, con el séquito. A los obispos de la Conferencia episcopal de Trivéneto (Italia), en visita «ad limina Apostolorum»: —Monseñor Francesco Moraglia, patriarca de Venecia. —Monseñor Antonio Mattiazzo, arzobispo-obispo de Padua. —Monseñor Giuseppe obispo de Verona. Zenti, —Monseñor Lucio Soravito de Franceschi, obispo de Adria-Rovigo. —Monseñor Giuseppe obispo de Belluno-Feltre. —Monseñor Beniamino obispo de Vicenza. Andrich, Pizziol, —Monseñor Adriano Tessarollo, obispo de Chioggia. Lutos en el episcopado —Monseñor CELSO YEGROS ESTIGARRIBIA, obispo emérito de Carapeguá (Paraguay), falleció el 6 de abril. Nació en Itaguá, diócesis de San Lorenzo, el 11 de julio de 1935. Era sacerdote desde el 18 de diciembre de 1960. Juan Pablo II lo nombró obispo de Carapeguá, el 6 de abril de 1983; recibió la ordenación episcopal el 29 de mayo sucesivo. Benedicto XVI aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis el 10 de julio de 2010. —Monseñor LUIS ANTONIO NOVA RO CHA, obispo de Facatativá (Colombia), falleció el 8 de abril. Nació en Subachoque, diócesis de Facatativá, el 30 de julio de 1943. Era sacerdote desde el 22 de agosto de 1968. Juan Pablo II lo nombró obispo titular de Equizeto y auxiliar de Barranquilla el 15 de febrero de 2002; recibió la ordenación episcopal el 9 de marzo de dicho año. Benedicto XVI lo nom- Habib Chamieh, O.M.M., nació en Beirut el 7 de octubre de 1966. Ingresó en la Orden Maronita de la Bienaventurada Virgen María, donde recibió la ordenación sacerdotal el 14 de agosto de 1992. Se licenció en teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Además de trabajar pastoralmente en Líbano y en Montevideo, ha desempeñando diversos cargos: vicedirector de una escuela, formador, secretario general de la Orden y superior de la misión mariamita en Uruguay. Representaciones pontificias —Monseñor Carlo Roberto Maria Redaelli, arzobispo de Gorizia. —Monseñor Gianfranco Agostino Gardin, O.F.M.CONV., arzobispoobispo de Treviso. HA NOMBRAD O: bró obispo de Facatativá el 13 de noviembre de 2010. MARIE—Monseñor FRANÇOIS WOLFF LIGONDÉ, arzobispo emérito de Puerto Príncipe (Haití), falleció el 8 de abril. Nació en Les Cayes el 17 de enero de 1928. Era sacerdote desde el 11 de julio de 1954. Pablo VI lo nombró arzobispo de Puerto Príncipe el 20 de agosto de 1966; recibió la ordenación episcopal el 28 de octubre sucesivo. Benedicto XVI aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis el 1 de marzo de 2008. —Monseñor JAIME ENRIQUE DUQUE CORREA, M.X .Y., obispo de El Banco (Colombia), falleció el 14 de abril. Nació en Medellín el 4 de abril de 1943. Era sacerdote desde el 2 de julio de 1967. Benedicto XVI lo nombró obispo de El Banco, el 17 de enero de 2006; recibió la ordenación episcopal el 25 de febrero sucesivo. la diócesis de Bérgamo. Entró en el servicio diplomático de la Santa Sede el 15 de abril de 1979. Juan Pablo II lo nombró arzobispo titular de Vibo Valentia, nuncio apostólico en Santo Tomé y Príncipe, y delegado apostólico en Angola el 2 de julio de 1996; recibió la ordenación episcopal el 26 de agosto de dicho año. El Papa, cuando se establecieron las relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y la República de Angola el 1 de septiembre de 1997, lo nombró nuncio apostólico en Angola; y el 28 de junio de 2001 lo trasladó como nuncio apostólico a Chile. Benedicto XVI lo nombró nuncio apostólico en Colombia el 29 de octubre de 2007 y después nuncio apostólico en Malta el 16 de febrero de 2013. BELICE El Papa ha nombrado nuncio apostólico en Belice a monseñor LÉON KALENGA BADIKEBELE, arzobispo titular de Magneto, nuncio apostólico en El Salvador. Kalenga Badikebele nació en Kamina (República democrática del Congo) el 17 de julio de 1956. Recibió la ordenación sacerdotal el 5 de septiembre de 1982, incardinado en la diócesis de Luebo. Entró en el servicio diplomático de la Santa Sede el 27 de febrero de 1990. Benedicto XVI lo nombró arzobispo titular de Magneto y nuncio apostólico en Ghana el 1 de marzo de 2008; recibió la ordenación episcopal el 1 de mayo de dicho año. El mismo Papa lo nombró nuncio apostólico en El Salvador el 22 de febrero de 2013. número 16, viernes 19 de abril de 2013 L’OSSERVATORE ROMANO página 9 Jorge Mario Bergoglio relatado por su sucesor en la arquidiócesis de Buenos Aires Un maestro de pastoral NICOLA GORI Cercanía a la gente, atención privilegiada a los pobres, comunión con los sacerdotes, fuerte sentido misionero: son los puntos centrales del estilo pastoral de Jorge Mario Bergoglio. Lo explica a nuestro periódico el nuevo arzobispo de Buenos Aires, monseñor Mario Aurelio Poli, que ha trabajado al lado del nuevo Papa durante años, para después sucederle en el gobierno de la arquidiócesis de la capital argentina. ¿Desde cuándo conoce a Jorge Mario Bergoglio? nuamente está pensando en la Iglesia, en la gente y en la pastoral. Su característica es que une la palabra —la homilía, la catequesis, la predicación— con la vida, y además con los gestos. Así lo decía Pablo VI en la Evangelii nuntiandi, que el mismo Señor predicó el Reino de los Cielos con palabras y gestos, con obras, ellos. Su opción preferencial no se limita a una actitud personal, sino que abraza su actitud pastoral: envió a dos o tres sacerdotes a cada parroquia de las villas, donde acompañan la piedad popular, sencilla. También acudía a las cárceles. Su visita al penal romano de Casal del Marmo es algo que Bergoglio hace desde hace veinticinco años. Igual que acude a visitar enfermos. Ha prestado mucha atención a los capellanes de hospital, una labor que ha propuesto a toda una generación de sacerdotes, y ha sido un acierto; así ha renovado notablemente las capellanías de la pastoral de la salud. Quizá la mayor presencia la ha tenido junto a los enfermos de sida, los más vulnerables. que conozco a la mayoría de los que han salido de allí en los últimos 25 ó 30 años; así que confío en que voy a recibir ayuda. Haré todo lo posible para obedecer y cumplir las expectativas que el Papa Francisco me ha expresado estos días y para proseguir juntos el camino: en Buenos Aires Bergoglio escuchó mucho al clero en el consejo presbiteral, en el colegio de consultores, y éste es un estilo que no dará marcha atrás. ¿Cuáles son las prioridades y urgencias que habrá de afrontar? Hay muchos desafíos en Buenos Aires que vienen de lejos. Tratándose de la capital, hay que ocuparse de la relación Iglesia y Estado. En nuestro país hay una separación muy clara entre Iglesia y Estado, y debe ser así: tiene que existir colaboración y distancia, como lo ordena y sugiere el Concilio. Otra prioridad es la educación. Tenemos muchos colegios católicos; llevamos adelante un proyecto de educación pública de gestión privada y contamos con miles de alumnos en los colegios católicos de la ciudad. Además existe una vicaría de educación que se ha creado precisamente durante todo este tiempo. El cardenal Bergoglio prestó mucha atención a ello. Otro desafío es la misión continental, a la que nos llamó Benedicto XVI en Aparecida: desde entonces ha tenido eco en Buenos Aires y continuará este camino. Otro tema muy serio es el de la droga. Hace tiempo que nuestro país dejó de ser de tránsito para convertirse en un país consumidor y de fabricación en las zonas más vulnerables y pobres, buscando con esos recursos un paliativo económico. Fue ordenado obispo por el cardenal Antonio Quarracino en 1992 en Buenos Aires. Ya había tenido un cierto protagonismo con los padres En los discursos, el Papa jesuitas, porque fue a menudo hace referencia provincial, pero la maa la misericordia de yoría de nosotros no le Dios. conocía. Conforme pasaron los días y los años El Santo Padre insisse fue conociendo su te mucho en dos conestilo pastoral, primero ceptos que están en los en la vicaría de Flores, Salmos: la misericordia En la misa cotidiana en la Domus Sanctae Marthae, el Papa tiene a su derecha de la arquidiócesis de y la ternura de Dios. al arzobispo Mario Aurelio Poli, concelebrante (Vaticano, 11 de abril) Buenos Aires, y después Ha acercado a la gente al fallecer el cardenal el rostro de Dios miseriQuarracino en 1998, cuando Bergo- con milagros y enseñanzas, parábo- cordioso e invita a dejarse tocar por glio fue nombrado arzobispo de las y grandes signos. Y nos ha ense- la ternura de Dios, que se hace perBuenos Aires. Tiene un estilo de ñado a ser obispos misioneros, a sa- dón, consuelo, ayuda, salvación. pastoral muy sencillo, muy cercano a lir. Algunos le perciben como «po- Siempre termina con la frase «Dios los sacerdotes, a la gente; es muy ca- pulachero», pero no tiene ni una salva». Pero también tiene su pedaminador, es decir, misionero; visitaba pizca de demagogia; al contrario, gogía: Dios nos perdona, nos exhorlas parroquias, los barrios más po- hace todo por el Reino y muestra ta, nos acompaña, nos espera. bres, los hospitales, las cárceles. Esto una sincera cercanía a la gente, de puede sorprender a otros, pero a no- cuya vida cotidiana habla en la pre- ¿Cómo recibió la noticia de su nombrasotros no: es su estilo pastoral desde dicación. Por eso sus predicaciones miento para suceder a Bergoglio en que le conocemos, nos gusta mucho llegan tanto. Podemos decir que tie- Buenos Aires? Usted también es de origen italiano, y realmente nos lo ha enseñado. ne como punto obligado de referenTengo un sentimiento de gran in- como Bergoglio. Creo que ha sido su docencia y su cia el Evangelio, la Palabra de Dios, Nací en Buenos Aires, pero mi magisterio durante todo este tiempo y la vida cotidiana de la gente. Esto dignidad. Suceder al cardenal Bergopara la gente, los laicos, los agentes también es una nota característica glio es todo un desafío. Pero pongo padre, toscano, nació en el año 1900 en Scala, cerca de San de pastoral, las religiosas, los religio- del Papa y lo hace igualmente con la Miniato. Recuerdo que su sos, los sacerdotes, y muy especial- vida sacerdotal. Un modelo que hamadre, mi abuela, era muy mente para los obispos auxiliares. llé reflejado en su homilía en la misa religiosa. Él era maquinista crismal del Jueves Santo. de tren; hacía el viaje de Entre quienes se contó usted... Florencia a Lyon entre los Desde el principio se ha percibido la «Heredé» la misma vicaría que años ’20 y ’30. Escapó de había tenido el Papa Francisco cuan- particular atención del Papa Francisco la guerra; estuvo preso en por los pobres. do él había sido auxiliar, en Flores. los tiempos del fascismo, Me metí en su huella porque tenienEs una verdadera inclinación de aunque no sabemos mucho do un maestro así era imposible no Bergoglio; él es obispo para todos, de esa historia. Parece ser imitarle. Después fui nombrado pero con una opción preferencial, que un párroco intervino obispo de Santa Rosa, en La Pampa, que además se recoge en los docupara liberarle. En Italia se una provincia de muchos kilómetros. mentos eclesiales. Los pobres tienen quedó un hermano, CorneAllí estaba cuando experimenté pri- un lugar en su corazón y en su paslio; con Aurelio, otro hermero el asombro y enseguida la ale- toral. Por ejemplo, en Buenos Aires mano, mi padre se marchó gría de verle elegido Papa. Lo que él existen las «villas miseria»: son baa Argentina. Establecieron hizo en Argentina, con su mismo es- rriadas de población muy pobre, en una tornería y empezaron a El cardenal Bergoglio durante el rito del lavatorio tilo pastoral, lo ha empezado a hacer precariedad, a veces sin luz ni gas. Y trabajar. De mi padre de los pies a jóvenes de la Villa del Bajo Flores en Roma, a nivel universal. ello a pesar de hallarse en la misma recibí la cultura del trabajo el Jueves Santo de 2012 ciudad de Buenos Aires, donde los y la religiosidad, y también ¿En qué sentido le describe como demás sí disfrutan de estos servicios. de mamá, nacida en Ar«maestro»? La gente vive allí muy hacinada. mi esperanza en Dios, que no me va gentina, que fue modista muchos Ha brindado su amistad a todos Llegan de las provincias del interior a dejar solo. Confío en la gracia, en años. Mis padres nos dieron una nosotros, los sacerdotes, salvando del país buscando trabajo, aunque la gracia pastoral, y en la ayuda de familia muy bella; éramos tres cualquier distancia de forma cordial, también hay inmigrantes. La mayo- los laicos —porque hay muchos laicos hermanos, uno ya está en el cielo; sincera; nos hizo sentir muy bien a ría son personas muy honestas, pero comprometidos en la ciudad de Bue- mi hermana mayor vive. Residíamos su lado, sin que ello quite seriedad, el hacinamiento y la falta de seguri- nos Aires—, y de los religiosos, reli- en la Capital Federal, en Buenos porque tiene un ritmo intenso. Se le- dad les hace muy vulnerables, y se giosas, sacerdotes. Como estuve dé- Aires, aunque durante un período vanta muy temprano; es un hombre ha fomentado la droga y la fabrica- cadas en el seminario de Villa Devo- estuvimos en Casale Monferrato, en de mucha oración y de mucho traba- ción de estupefacientes. Era típico to, como formador y profesor, conoz- Piamonte. Estoy contento cuando jo pastoral; no descansa en el día, del cardenal Bergoglio ir a los ba- co a gran parte del clero de la capital vengo a Italia: me siento como en tiene una gran resistencia y conti- rrios, celebrar la misa, estar con personalmente. Me atrevería a decir casa. L’OSSERVATORE ROMANO página 10 viernes 19 de abril de 2013, número 16 Presidió la Administración del patrimonio de la Sede apostólica Muere el cardenal Antonetti El 10 de abril, en su diócesis natal de Novara (Italia), falleció el cardenal Lorenzo Antonetti. Había sido nuncio apostólico, presidente de la Administración del patrimonio de la Sede apostólica (APSA) y delegado pontificio para la basílica de San Francisco en Asís. Tenía 90 años. El funeral se celebró el viernes 12 en la iglesia de su localidad de origen. Nació el 31 de julio de 1922 en Romagnano Sesia, diócesis de Novara. Había recibido la ordenación sacerdotal el 26 de mayo de 1945. Obtuvo la licenciatura en teología en la Universidad Pontificia Santo Tomás de Aquino, Angelicum, y el doctorado en derecho canónico en la Pontificia Universidad Gregoriana. En 1949 ingresó en la Academia eclesiástica pontificia. Trabajó en la Secretaría de Estado. Fue enviado a la nunciatura apostólica en Líbano, donde permaneció hasta 1955. De 1956 a 1959 colaboró en la representación pontifi- Pésame del Papa El Papa Francisco, en cuanto tuvo noticia de la muerte del cardenal Lorenzo Antonetti, se recogió en oración. Luego envió a monseñor Franco Giulio Brambilla, obispo de Novara, el siguiente telegrama de pésame: Al recibir la triste noticia de la muerte del venerado cardenal Lorenzo Antonetti, deseo expresar sentimientos de sincero pésame a esa comunidad diocesana, que lo cuenta entre su hijos más ilustres, así como a su sobrino Mario, a los demás sobrinos y respectivos familiares, y a cuantos le han conocido y estimado. Recuerdo al purpurado fallecido por los muchos años de diligente colaboración en la Santa Sede, en especial como representante pontificio en diversos países, en la Secretaría de Estado, luego como presidente de la Administración del patrimonio de la Sede apostólica y por último como delegado pontificio para la Basílica Papal de San Francisco en Asís: en todas partes dio un apreciado testimonio de fervoroso celo sacerdotal y de fidelidad al Evangelio. Mientras elevo fervientes oraciones al Señor Jesús para que, por intercesión de la Virgen María, done al difunto cardenal el premio eterno prometido a sus discípulos fieles, envío de corazón a vuestra excelencia, a todo el presbiterio y a cuantos participan en el dolor por su muerte, una especial y confortadora bendición apostólica. FRANCISCUS PP. Vaticano, 10 de abril de 2013 cia en Venezuela. De 1959 a 1963 estuvo nuevamente al servicio del Santo Padre en la sección de la Secretaría de Estado para los Asuntos extraordinarios (hoy sección para las Relaciones con los Estados). De 1963 a 1967 fue consejero en la nunciatura en Francia; a continuación pasó a la delegación apostólica en Washington. Pablo VI le nombró arzobispo titular de Roselle y nuncio apostólico en Honduras y Nicaragua en 1968. Recibió la ordenación episcopal en Novara el 12 de mayo de ese año. A los cinco años el Papa, le nombró pro-nuncio apostólico en la República democrática del Congo (entonces Zaire). Después fue secretario de la APSA. Presidió el Fondo de asistencia sanitaria vaticana (FAS); fue miembro de la Comisión disciplinar de la Curia romana y de la Administración pontificia de la basílica de San Pablo. Se ocupó de la difusión del nuevo Código de derecho canónico, promulgado en 1983. Juan Pablo II le nombró nuncio apostólico en Francia en 1988, donde permaneció hasta 1995, cuando fue nombrado por el Santo Padre pro-presidente de la Administración del patrimonio de la Sede apostólica. Enseguida recibió el nombramiento como miembro de la Congregación para la evangelización de los pueblos y de la Comisión pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano. Tras crearle cardenal, el Papa le nombró presidente de la Administración del patrimonio de la Sede apostólica en 1998, año en que fue enviado especial pontificio para la celebración de clausura del IX centenario de la abadía de Nuestra Señora del Císter, ocasión en la que el purpurado subrayó «el papel fundamental de la tradición cisterciense en la construcción de Europa». Desde 1998 hasta 2006 fue delegado pontificio para la basílica de San Francisco en Asís, período en el que vivió en primera persona los años de la reconstrucción tras el terremoto de 1997. En la celebración para el inicio de su misión en Asís propuso nuevamente la misión de la basílica donde está sepultado san Francisco «como altar y gimnasio de la paz mundial». Un concepto reafirmado un año más tarde, con ocasión del LX aniversario de la proclamación de Francisco como patrono de Italia. Asís —había escrito en L’Osservatore Romano el 19 de junio de 1999— es «la profecía de una mesa en torno a la cual la gran familia humana se reúne sin discriminación, donde también los más débiles tengan un sitio de derecho. Francisco es el guía, Asís es el icono de un futuro capaz de rechazar la violencia de los intereses, de una estación que favorezca el diálogo entre historias, culturas y sensibilidades diversas». Audiencia al presidente del Gobierno de España El Santo Padre recibió en audiencia el 15 de abril, en el Palacio Apostólico, al presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy Brey, quien sucesivamente mantuvo un encuentro con el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, acompañado del arzobispo Dominique Mamberti, secretario para las Relaciones con los Estados. En un clima de cordialidad, los coloquios permitieron un intercambio de perspectivas sobre la no fácil situación económico-financiera mundial —que España está afrontando, como otros países europeos— que ha provocado una grave crisis ocupacional, involucrando a muchas familias, especialmente a los jóvenes. En tal contexto se ha expresado la cercanía de la Iglesia y se ha puesto de relieve el notable trabajo que están llevando a cabo Caritas y otras asociaciones caritativas eclesiales. Se hizo igualmente referencia a la actual ordenación político-institucional del país, identificando la necesidad de un diálogo —en la sociedad y entre todos sus componentes— basado en el respeto recíproco y teniendo presentes valores como la justicia y la solidaridad en la búsqueda del bien común. Además se trató de las buenas relaciones bilaterales entre la Santa Sede y España —que, en el espíritu de los Acuerdos de 1979, se han ido consolidando cada vez más— y de cuestiones de actualidad y de interés para la Iglesia en el país. En particular se habló de la institución del matrimonio y de la familia, y de la importancia de la educación religiosa. No faltó una referencia a la situación internacional, con atención sobre todo a América Latina. El arzobispo Müller se reúne con la Leadership Conference of Women Religious (LCWR) El lunes 15 de abril tuvo lugar, en el Vaticano, el encuentro del prefecto y los superiores de la Congregación para la doctrina de la fe con la presidencia de la Conferencia de las superioras religiosas de Estados Unidos de América (LCWR). Estuvo presente también el arzobispo de Seattle, monseñor Peter Sartain, delegado de la Santa Sede para la valoración doctrinal de la Conferencia. En un comunicado del dicasterio se subraya que el arzobispo prefecto, monseñor Gerhard Ludwig Müller, había encontrado por primera vez a la presidencia de la Conferencia de las superiores religiosas americanas y que expresó su agradecimiento por la gran contribución dada por las religiosas a la Iglesia en Estados Unidos, en particular a través de escuelas, hospitales e instituciones para los pobres. Por lo tanto el prefecto evidenció cuanto afirma el Concilio Vaticano II sobre la importante misión de las religiosas en la promoción de una visión de comunión eclesial fundada en la fe en Jesucristo y en las enseñanzas de la Iglesia, como se han transmitido fielmente en el tiempo bajo la guía del magisterio. El arzobispo Müller recalcó igualmente que una Conferencia de las superioras religiosas, como la LCWR, debe colaborar con la Conferencia episcopal local y con los obispos individualmente. Por este motivo —prosigue la nota— tales Conferencias permanecen bajo la dirección de la Santa Sede. El arzobispo Müller informó a la presidencia de las religiosas estadounidenses que recientemente había hablado con el Papa Francisco sobre la valoración doctrinal redactada acerca del organismo. El Pontífice ha reconfirmado las conclusiones de la valoración y el programa de reforma para esta Conferencia de las superioras mayores de Estados Unidos. Es deseo sincero de la Santa Sede —concluye la nota— que el encuentro del 15 de abril ayude a promover un testimonio integral de las religiosas, basado en el sólido fundamento de la fe y del amor cristiano, de forma que se preserve y refuerce para el enriquecimiento de la Iglesia y de la sociedad en las generaciones venideras. L’OSSERVATORE ROMANO número 16, viernes 19 de abril de 2013 página 11 El Papa escribe a sus hermanos obispos de Argentina Ni mundanidad espiritual ni clericalismo sofisticado Fechada el 25 de marzo, el Papa Francisco ha enviado una carta a la 105º Asamblea plenaria de la Conferencia episcopal argentina (que se celebra del 15 al 20 de abril en la localidad de Pilar). La víspera de la apertura de la plenaria, el nuncio apostólico, el arzobispo Emil Paul Tscherrig, escribió también a la reunión del episcopado. «Esta es ciertamente y sin lugar a dudas una Asamblea histórica, porque uno de ustedes, Queridos Hermanos: Van estas líneas de saludo y también para excusarme por no poder asistir debido a «compromisos asumidos hace poco» (¿suena bien?) Estoy espiritualmente junto a ustedes y pido al Señor que los acompañe mucho en estos días. Les expreso un deseo: me gustaría que los trabajos de la Asamblea tengan como marco referencial el Documento de Aparecida y Navega mar adentro. Allí están las orientaciones que necesitamos para este momento de la historia. Sobre todo les pido que tengan una especial preocupa- un hermano y compañero, un ex presidente de esta Conferencia, ha sido elegido Obispo de Roma y Sucesor de Pedro», expresa el prelado; «continuemos rezando por nuestro Santo Padre Francisco y respiremos el aire de primavera que ha movido los corazones de los cristianos para “salir de nosotros mismos”, como escribe el Papa». Publicamos la carta del Pontífice Jorge Mario Bergoglio. ción por crecer en la misión continental en sus dos aspectos: misión programática y misión paradigmática. Que toda la pastoral sea en clave misionera. Debemos salir de nosotros mismos hacia todas las periferias existenciales y crecer en parresia. Una Iglesia que no sale, a la corta o a la larga se enferma en la atmósfera viciada de su encierro. Es verdad también que a una Iglesia que sale le puede pasar lo que a cualquier persona que sale a la calle: tener un accidente. Ante esta alternativa, les quiero decir francamente que prefiero mil veces una Iglesia accidentada que una Iglesia enferma. La enfermedad típica de la Iglesia encerrada es la autorreferencial; mirarse a sí misma, estar encorvada sobre sí misma como aquella mujer del Evangelio. Es una especie de narcisismo que nos conduce a la mundanidad espiritual y al clericalismo sofisticado, y luego nos impide experimentar «la dulce y confortadora alegría de evangelizar». Les deseo a todos ustedes esta alegría, que tantas veces va unida a la Cruz, pero que nos salva del resentimiento, de la tristeza y de la soltenoría clerical. Esta alegría nos ayuda a ser cada día más fecundos, gastándonos y deshilachándonos en el ser- vicio al santo pueblo fiel de Dios; esta alegría crecerá más y más en la medida en que tomemos en serio la conversión pastoral que nos pide la Iglesia. Gracias por todo lo que hacen y por todo lo que van a hacer. Que el Señor nos libre de maquillar nuestro episcopado con los oropeles de la mundanidad, del dinero y del «clericalismo de mercado». La Virgen nos enseñará el camino de la humildad y ese trabajo silencioso y valiente que lleva adelante el celo apostólico. Les pido, por favor, que recen por mí, para que no me la crea y sepa escuchar lo que Dios quiere y no lo que yo quiero. Rezo por ustedes. Un abrazo de hermano y un especial saludo al pueblo fiel de Dios que tienen a su cuidado. Les deseo un santo y feliz tiempo pascual. Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Fraternalmente. El primer mes de pontificado de Francisco, según el cardenal Comastri En el corazón de la gente Pocas semanas, un mes del inicio del pontificado de Francisco. Pero ya se pueden delinear sus rasgos pastorales, que indudablemente están tocando el corazón de muchos como una luz «que ilumina la noche», según describe en esta entrevista a nuestro periódico el cardenal Angelo Comastri, vicario general de Su Santidad para la Ciudad del Vaticano. Ha pasado un mes del inicio del pontificado de Francisco. ¿Cómo resumir estos pocos, pero significativos días? Subrayaría ante todo que el pontificado del Papa Francisco ha empezado con la insignia del estupor; y es una prueba de que Dios guía a la Iglesia con una fantasía imprevisible. Por primera vez en la historia el Papa viene de América Latina; asomado en el balcón de la basílica vaticana pide a su pueblo que ore para obtener para él la bendición de Dios y se inclina profundamente, en el silencio imprevisto de la plaza, para recibir esta bendición. Fue indudablemente un momento de extraordinaria intensidad espiritual. Uno de los sellos de la próxima emisión filatélica vaticana con ocasión del inicio del pontificado del Papa Francisco ¿Qué enseñanza se deduce? En primer lugar la universalidad de la Iglesia católica, cuyos confines son los mismos del mundo. Así puede llamar al supremo pontificado a un hijo de la lejana Argentina. Esto es bello y desvela una característica inconfundible de la Iglesia católica. Pero hay otro aspecto que no hay que olvidar. Fue elegido, como sucesor del apóstol Pedro, un pastor que ha vivido respirando a diario los sufrimientos y las esperanzas de quien vive en las periferias del mundo, geográficas y existenciales; un hombre orientado a la sobriedad, a lo esencial, que nos ayudará a quitar el polvo mundano para encontrar el encantador perfume de Belén. ¿Esto suscita el afecto de la gente por el Papa Francisco? Indudablemente entre el Papa Francisco y la gente se ha instaurado inmediatamente una corriente de simpatía, que no es simplemente emotiva, sino que es un reconocimiento recíproco de pertenencia. La gente se reconoce en la sencillez del Papa y el Papa se reconoce en la alegría de ser siervo de la gente para comunicar la belleza y la riqueza del Evangelio. Y, en un mundo vacío de valores, la transparencia del pastor es fundamental para acreditar su testimonio ante quienes se le acercan. ¿Qué significado asumen los primeros momentos del pontificado? Ante todo la verdad central del cristianismo: Dios es amor, Dios es En la audiencia general del miércoles 17 de abril misericordia, Dios está siempre dispuesto a acogernos en el abrazo del perdón para restituirnos la dignidad de hijos de Dios. Por Pascua en todas las Iglesias del mundo se ha notado un extraordinario movimiento de gente hacia la confesión. Ha sido el fruto del primer mensaje del Papa, quien, con mucha sencillez, dijo: «Dios nunca se cansa de perdonarnos. Somos nosotros los que, lamentablemente, nos cansamos de pedir perdón. Volvamos a Dios: nos espera, te espera para perdonarte». Y estas palabras se acompañaron de gestos que han penetrado en el corazón de todos como una luz improvisa que ilumina la noche. ¿A cuáles se refiere en particular? Por ejemplo, el abrazo al joven discapacitado que lentamente consiguió llevar su brazo al cuello del Papa para estrecharle igual que un hijo hace con su padre. Una escena inolvidable sellada con el beso del Papa en el rostro feliz del joven. O también el lavatorio de los pies a los doce jóvenes heridos en el alma, recluidos en la cárcel de Casal del Marmo. El Papa se transformó para ellos en el mensaje mismo que había ido a llevarles: la puerta de la esperanza está abierta a todos; se puede reconstruir una vida, se puede invertir la marcha de la propia existencia abriendo el corazón al amor de Dios. Paul Ricoeur, un genial pensador contemporáneo, hizo esta aguda observación: «Hoy la inquietud de mucha gente depende del hecho de que, por la tarde, se va a dormir sin saber por qué se levantó por la mañana. Hoy está difundido un pavoroso vacío espiritual». Creo que el Papa nos está dando señales claras para salir del vacío de nuestra existencia y volver a encontrar el sentido bello y fascinante de la vida. L’OSSERVATORE ROMANO página 12 viernes 19 de abril de 2013, número 16 En la audiencia del 17 de abril el Santo Padre habla del Salvador, defensor del hombre Nuestro abogado Jesús Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días! En el Credo encontramos afirmado que Jesús «subió al cielo y está sentado a la derecha del Padre». La vida terrena de Jesús culmina con el acontecimiento de la Ascensión, es decir, cuando Él pasa de este mundo al Padre y es elevado a su derecha. ¿Cuál es el significado de este acontecimiento? ¿Cuáles son las consecuencias para nuestra vida? ¿Qué significa contemplar a Jesús sentado a la derecha del Padre? En esto, dejémonos guiar por el evangelista Lucas. Partamos del momento en el que Jesús decide emprender su última peregrinación a Jerusalén. San Lucas señala: «Cuando se completaron los días en que iba a ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de caminar a Jerusalén» (Lc 9, 51). Mientras «sube» a la Ciudad santa, donde tendrá lugar su «éxodo» de esta vida, Jesús ve ya la meta, el Cielo, pero sabe bien que el camino que le vuelve a llevar a la gloria del Padre pasa por la Cruz, a través de la obediencia al designio divino de amor por la humanidad. El Catecismo de la Iglesia católica afirma que «la elevación en la Cruz significa y anuncia la elevación en la Ascensión al cielo» (n. 662). También nosotros debemos tener claro, en nuestra vida cristiana, que entrar en la gloria de Dios exige la fidelidad cotidiana a su voluntad, también cuando requiere sacrificio, requiere a veces cambiar nuestros programas. La Ascensión de Jesús tiene lugar concretamente en el Monte de los Olivos, cerca del lugar donde se había retirado en oración antes de la Pasión para permanecer en profunda unión con el Padre: una vez más vemos que la oración nos dona la gracia de vivir fieles al proyecto de Dios. Al final de su Evangelio, san Lucas narra el acontecimiento de la Ascensión de modo muy sintético. Jesús llevó a los discípulos «hasta cerca de Betania y, levantando sus manos, los bendijo. Y mientras los bendecía, se separó de ellos, y fue llevado hacia el cielo. Ellos se postraron ante Él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios» (24, 50-53). Así dice san Lucas. Quisiera destacar dos elementos del relato. Ante todo, durante la Ascensión Jesús realiza el gesto sacerdotal de la bendición y con seguridad los discípulos expresan su fe con la postración, se arrodillan inclinando la cabeza. Este es un primer punto importante: Jesús es el único y eterno Sacerdote que, con su Pasión, atravesó la muerte y el sepulcro y resucitó y ascendió al Cielo; está junto a Dios Padre, donde intercede para siempre en nuestro favor (cf. Hb 9, El eco del atentado de Boston «Una tragedia insensata, una violencia atroz». El obispo auxiliar de Boston, Peter John Uglietto, estuvo presente en la audiencia general. Y con esos términos demostró a nuestro periódico su dolor «por un atentado gravísimo que ha golpeado» su ciudad y a todos los hombres que la habían elegido por un día «capital de la fraternidad» según el auténtico espíritu del maratón. Al Papa —añade— «le he pedido que siga orando por las víctimas —con un pensamiento especial por el pequeño Martin Richard, que sólo tenía ocho años—, por los heridos, por todas las familias afectadas». Y «le he asegurado que, como comunidad cristiana, haremos lo posible para estar junto a quien sufre, procurando que crezca la comunión y el sentido de unidad entre todos los hombres de buena voluntad». Padre, los sostiene, los guía e intercede por ellos. San Lucas narra el hecho de la Ascensión también al inicio de los Hechos de los Apóstoles, para poner de relieve que este acontecimiento es como el eslabón que engancha y une la vida terrena de Jesús a la vida de la Iglesia. Aquí san Lucas hace referencia también a la nube que aparta a Jesús de la vista de los discípulos, quienes siguen contemplando al Cristo que asciende hacia Dios (cf. Hch 1, 9-10). Intervienen entonces dos hombres vestidos de blanco que les invitan a no permanecer inmóviles mirando al cielo, sino a nutrir su vida y su testimonio con la certeza de que Jesús volverá del mismo modo que le han visto subir al cielo (cf. Hch 1, 10-11). Es precisamente la invitación a partir de 24). Como afirma san Juan en su Primera Carta, Él es nuestro abogado: ¡qué bello es oír esto! Cuando uno es llamado por el juez o tiene un proceso, lo primero que hace es buscar a un abogado para que le defienda. Nosotros tenemos uno, que nos defiende siempre, nos defiende de las asechanzas del diablo, nos defiende de nosotros mismos, de nuestros pecados. Queridísimos hermanos y hermanas, contaPalabras al final de la audiencia mos con este abogado: no tengamos miedo de ir a Él a pedir perdón, bendición, misericordia. Él nos perdona siempre, es nuestro He tenido conocimiento con tristeza del violento abogado: nos deseísmo que ha golpeado a las poblaciones de Irán y fiende siempre. No de Pakistán, acarreando muerte, sufrimiento, desolvidéis esto. La trucción. Elevo una oración a Dios por las víctimas Ascensión de Jesús y por cuantos atraviesan dolor, y deseo manifestar al al Cielo nos hace pueblo iraní y al pakistaní mi cercanía. conocer esta realidad tan consoladora para nuestro camino: en Cristo, verdadero Dios y la contemplación del señorío de verdadero hombre, nuestra humani- Cristo, para obtener de Él la fuerza dad ha sido llevada junto a Dios; Él para llevar y testimoniar el Evangenos abrió el camino; Él es como un lio en la vida de cada día: contemjefe de cordada cuando se escala una plar y actuar ora et labora —enseña montaña, que ha llegado a la cima y san Benito—; ambas son necesarias nos atrae hacia sí conduciéndonos a en nuestra vida cristiana. Dios. Si confiamos a Él nuestra viQueridos hermanos y hermanas, da, si nos dejamos guiar por Él, esla Ascensión no indica la ausencia tamos ciertos de hallarnos en manos seguras, en manos de nuestro salva- de Jesús, sino que nos dice que Él vive en medio de nosotros de un dor, de nuestro abogado. modo nuevo; ya no está en un sitio Un segundo elemento: san Lucas preciso del mundo como lo estaba refiere que los Apóstoles, después de antes de la Ascensión; ahora está en haber visto a Jesús subir al cielo, re- el señorío de Dios, presente en todo gresaron a Jerusalén «con gran aleespacio y tiempo, cerca de cada uno gría». Esto nos parece un poco exde nosotros. En nuestra vida nunca traño. Generalmente cuando nos separamos de nuestros familiares, de estamos solos: contamos con este nuestros amigos, por un viaje defini- abogado que nos espera, que nos tivo y sobre todo con motivo de la defiende. Nunca estamos solos: el muerte, hay en nosotros una tristeza Señor crucificado y resucitado nos natural, porque no veremos más su guía; con nosotros se encuentran nurostro, no escucharemos más su voz, merosos hermanos y hermanas que, ya no podremos gozar de su afecto, en el silencio y en el escondimiento, de su presencia. En cambio el evan- en su vida de familia y de trabajo, gelista subraya la profunda alegría en sus problemas y dificultades, en de los Apóstoles. ¿Cómo es esto? sus alegrías y esperanzas, viven cotiPrecisamente porque, con la mirada dianamente la fe y llevan al mundo, de la fe, ellos comprenden que, si junto a nosotros, el señorío del amor bien sustraído a su mirada, Jesús de Dios, en Cristo Jesús resucitado, permanece para siempre con ellos, que subió al Cielo, abogado para no los abandona y, en la gloria del nosotros. Gracias. Junto a las víctimas en Irán y Pakistán