Download descargar
Document related concepts
Transcript
www.fbbva.es NOTA DE PRENSA Peter Bowler inaugura en la Fundación BBVA el ciclo “Darwin y Wallace”, que conmemora el 150 aniversario del descubrimiento de la evolución Bowler, catedrático de Historia de la Ciencia de la Queen’s University, está considerado como el principal experto mundial en la vida y obra de Darwin Siete destacados especialistas abordarán en este ciclo de conferencias el legado de los descubridores de la evolución en la ciencia moderna y la reaparición de las teorías creacionistas en los últimos años 26 de febrero de 2008.- Peter Bowler, catedrático de Historia de la Ciencia de la Queen’s University de Belfast y ex presidente de la Sociedad Británica para la Historia de la Ciencia, inaugura hoy en la Fundación BBVA en Bilbao el ciclo de conferencias “Darwin y Wallace. 150 años del descubrimiento de la evolución”. A lo largo de este programa de conferencias, organizado por la Fundación BBVA, el CICbioGUNE y el British Council, siete destacados especialistas internacionales analizarán el legado de los descubridores de la evolución en la ciencia moderna y el resurgimiento de las teorías creacionistas en los últimos años. En su intervención, que tendrá lugar esta tarde a las 19,30 horas en la Fundación BBVA (Gran Vía, 12), Peter Bowler describirá cómo Charles Darwin y Alfred Wallace “descubrieron” la evolución de forma prácticamente simultánea, aunque independiente. En su conferencia “Wallace y Darwin: ¿iguales pero distintos?, Bowler, expondrá cómo los trabajos de Darwin y Wallace, que fueron presentados conjuntamente en la Linnean Society de Londres el 1 de julio de 1858, tienen muchas similitudes, pero también diferencias sustanciales. Tanto Darwin como Wallace se acercaron a la teoría de la evolución a través del interés que compartían por la distribución y la especiación geográficas y partieron de un planteamiento basado en la selección natural, que sentaría las bases de la moderna teoría de la evolución. Sin embargo, Wallace abandonó muy pronto la idea de que la selección natural era capaz de producir las facultades superiores de la mente humana y en sus últimos escritos, publicados tras la muerte de Darwin, daba por sentada la continua implicación de lo sobrenatural en la evolución. También existen grandes diferencias en la forma en que ambos formularon la teoría de la selección natural: Wallace no se planteó cómo la selección actúa sobre las variaciones individuales ni mencionó la comparación con la selección artificial; además, se opuso a la teoría de Darwin según la cual existía un estrecho paralelismo entre las acciones de los criadores de animales y la selección natural. LA TEORÍA DE LA SELECCIÓN NATURAL Charles Darwin obtuvo la inspiración para la formulación de sus teorías en una expedición científica a bordo del barco HMS Beagle. Durante los cinco años que duró el viaje alrededor del mundo, Darwin contempló la diversidad de la fauna y la flora en función de los distintos lugares, llegando a comprender que la separación geográfica y las distintas condiciones de vida eran la causa de que las poblaciones variaran de forma independiente unas de otras. La lectura del libro Ensayo sobre el principio de la población, del economista británico Thomas Malthus, permitió a Darwin completar su teoría. Según Malthus, el constante aumento de la población mundial que se estaba produciendo provocaría el agotamiento de los recursos naturales y una lucha por la supervivencia, que acabaría con el triunfo del más fuerte. A partir de estas ideas Darwin desarrolló su teoría acerca de la selección natural, que definió como un proceso por el cual los efectos ambientales (falta de recursos, cambios geológicos, llegada de nuevas especies, etc.) conducen a un grado variable de éxito reproductivo entre los individuos de una población de organismos con características, o rasgos, diferentes y heredables. Darwin argumenta que todos los seres vivos tienen una ascendencia común y las diferentes variedades y especies que se observan en la naturaleza son el resultado de la acción de la selección natural en el tiempo. EL VIAJE DEL BEAGLE Darwin embarcó en el Beagle en el puerto de Plymouth el 27 de diciembre de 1831 y regresó a Inglaterra el 2 de octubre de 1836. Durante su largo viaje visitó Tenerife, las islas del Cabo Verde, la costa brasileña, Montevideo, Tierra del Fuego, Buenos Aires, Chile, Perú, Galápagos, Tahiti, Nueva Zelanda, Australia, Tasmania, Isla de los Cocos, Mauricio, Santa Elena, Ascensión, Brasil y las Azores. El crucero, que debía durar dos años según el plan inicial, se prolongó durante cuatro años y nueve meses, realizando un recorrido de 40.000 millas. Cuando Darwin se embarcó creía en la fijeza de las especies, al igual que Lyell y todos sus profesores de Cambridge. Pero durante el viaje Darwin realizó varias observaciones que le convencieron de que Lyell se equivocaba respecto a la evolución biológica. El descubrimiento en Suramérica de restos de griptodontes y otros edentados, similares a los actuales armadillos y perezosos de la misma región, le permitió deducir que este parecido no podía deberse al azar, sino que testimoniaba un parentesco, una filiación entre los animales vivientes y los 2 desaparecidos. Darwin escribió que "esta relación se aprecia claramente, tan claramente como la que existe entre los fósiles de los marsupiales extinguidos de Australia y los que actualmente existen allí”. Otro hecho importante para la gestación de su teoría sobre la evolución fue la observación en Islas Galápagos de especies animales y vegetales únicas, como grandes tortugas y pinzones. Darwin observó la semejanza de la flora y fauna las islas con el continente más cercano y la existencia de especies diferentes aunque afines en las distintas islas de un mismo archipiélago. Pese a que las islas están cercanas entre sí, Darwin pensó que las fuertes corrientes oceánicas que las circundan dificultan el intercambio de especies a través del agua y la falta de vientos huracanados hace improbable el traslado frecuente de aves, insectos o semillas de una isla a otra. En su diario de viaje y en sus obras posteriores, Darwin señala que su conversión en teórico de la evolución se debe ante todo a sus observaciones realizadas en Islas Galápagos. Darwin recogió su teoría en su libro El origen de las especies, que se publicó el 24 de noviembre de 1859. En 1871 publicó El origen del hombre, que provocó gran controversia religiosa. Nació el 12 de febrero de 1809 –el año próximo se celebrará su bicentenario– y falleció el 19 de abril de 1882, a los 73 años. PRÓXIMAS CONFERENCIAS 28 de febrero de 2008 Sierra de Atapuerca: puerta evolutiva. Eudald Prehistoria de la Universidad Rovira y Virgil) Carbonell (catedrático de 6 de marzo de 2008 Desde debajo de la gramática. Juan Urigereka (profesor de Lingüística de la Universidad de Maryland) 11 de marzo de 2008 Darwinismo vs. Wallacismo: el “darwinismo puro” defendido por Wallace. Fern Eldson-Baker (profesora de Historia de la Ciencia de la Universidad de Durham) 8 de abril de 2008 Evolución humana y enfermedades. Ana María Aransay (responsable del Laboratorio de Genotipado en la Unidad de Genómica Funcional de CICbioGUNE) 17 de abril de 2008 Evolucionismo y conservación de la naturaleza. Miguel Delibes de Castro (profesor de investigación del CSIC en la Estación Biológica de Doñana) 29 de abril de 2008 Genes, desarrollo y evolución. Ginés Morata (profesor de investigación en el Centro de Biología Molecular del CSIC y la Universidad Autónoma de Madrid) 3 Si desea más información, puede ponerse en contacto con el Departamento de Comunicación de la Fundación BBVA (91537 66 15 y 94 487 46 27) 4