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86k INNOVACIÓN EN LAS ACTIVIDADES DE ALOJAMIENTO Y RESTAURACIÓN: UN ANÁLISIS CUANTITATIVO Nuria López Mielgo Profesora de Organización de Empresas - Universidad de Oviedo Visiting Research Associate - School of Tourism - Bournemouth University Enrique Loredo Fernández Profesor de Organización de Empresas - Universidad of Oviedo Visiting Research Associate - School of Tourism - Bournemouth University AREA TEMÁTICA: K) Turismo PALABRAS CLAVE: Innovación; Servicios; Hotelería; Restauración; Logit 1 INNOVACIÓN EN LAS ACTIVIDADES DE ALOJAMIENTO Y RESTAURACIÓN: UN ANÁLISIS CUANTITATIVO Resumen El objetivo del presente trabajo es identificar los elementos internos determinantes de la innovación de producto y proceso en las actividades turísticas de alojamiento y restauración. A partir de datos de PITEC y mediante un análisis logit, se evalúa si los inputs del proceso innovador en este sector son distintos que los de las actividades de servicios o los del conjunto de la economía. Los resultados indican que se trata de un sector tecnológicamente dominado por los proveedores, pero en el que también juegan un papel clave la adquisición y búsqueda de conocimiento por otros canales distintos a la I+D. 2 1. Introducción La innovación fue inicialmente desdeñada por el análisis económico neoclásico. En gran medida gracias a las aportaciones de Schumpeter (1934; 1942), el proceso innovador salió del ostracismo y comenzó a articularse un paradigma alternativo. Sin embargo, fueron necesarias seis o siete décadas para que la investigación sobre innovación se consolidase y alcanzase una etapa de madurez (Hall y Rosenberg, 2010; Fagerberg, 2013; Steinmueller, 2013). Actualmente hay una amplia comunidad académica muy activa en la investigación sobre estatemática,que cuenta con revistas científicas y congresos especializados. Conviven dentro de ella, enriqueciéndose entre sí, diversas ramas del saber y escuelas teóricas (Gopalakrishnan y Damanpour, 1997; Verspagen y Werker, 2003; Galende, 2006). Además, se ha acumulado uningentevolumen de evidencia empírica generada a partir demetodologías dispares, aunque el enfoque cuantitativo basado en técnicas econométricas es el más habitual (Anderson et al, 2004; Becheikh et al, 2006; Keupp et al, 2012; Fagerberg et al, 2012). También es notorio un cierto sesgo hacia el análisis de actividades industriales, en detrimento de las de servicios (Gallouj y Savona, 2010). Toda esta trayectoria es lo que podría denominarse la corriente dominante -mainstream, según la terminología inglesa- de la innovación empresarial. Por contraposición, la investigación sobre innovación en el turismo es mucho más incipiente. Peters y Pikkemaat (2006) apuntaban,en la presentación de un número monográfico sobre innovación en turismo de la revista Journal of QualityAssurance in Hospitality&Tourism, que la investigación sobre innovación y su aplicación al turismo eran muy limitadas y estaban aún en su infancia. Por su parte, en su libro Tourism and innovation, Hall y Williams (2008) prevenían que sus conclusiones eran tentativas y exploratorias, ya que no era posible basarse en una literatura sobre el tema pues, en gran medida, no existía. Mientras que Hjalager (2010), en su artículo de revisión A review of innovationresearch in tourism publicado en Tourism Management, calificaba a esta corriente investigadora como joven e indicaba que estábamos poco más que iniciandoel camino. Un repaso a los índices de contenidos de las principales revistas académicas sobre turismo permitiría comprobar que el ritmo de producción científica sobre innovación se ha acelerado en el último lustro. Sin embargo, las investigaciones siguen basándose mayoritariamente en: (i) estudios de casos cualitativos que tienden a ser exploratorios, 3 ateóricos o difícilmente replicables; (ii) trabajos cuantitativos de corte meramente descriptivo y que no indagan en las posibles relaciones de causalidad y (iii) trabajos cuantitativos diseñados ad hoc para tratar de captar las singularidades de las actividades turísticas pero que, como consecuencia, limitan la comparabilidad de los resultados. De ahí que Hjalager (2010: 8) concluyacon acierto que el turismo no está por ahora bien representado en la corriente dominante. Subyace pues una cierta necesidad de que la corriente dominante y el turismo conversen entre sí de forma más intensa, lo que implicaría una apuesta por la convergencia basada en el enfoque cuantitativo.De nuevo Hjalager (2010: 2)se hace eco de la aspiración a que los estudios sobre la innovaciónen el ámbito del turismo cumplan con los estándares y procedimientos de la corriente dominante, a fin de que se puedan comparar cuantitativamente y de forma consistente los niveles de innovación de distintos sectores y zonas geográficas. Aunque deseable, esa conversación entre el la corriente dominante y el turismo no resulta fácil, pues proceden de trayectorias distintas entre las que no ha habido un lenguaje común. La propia conceptualización de la innovación permite ilustrar estas dificultades. La corriente dominante centró inicialmente su atención en las innovaciones de producto y proceso, obviando otros tipos de innovaciones. Se formó así un bucle que se retroalimentaba: la teoría se desarrollaba preferentemente en torno a esa acepción restringida de innovación, dando lugar a unas fuentes estadísticas y a unos trabajos empíricos también sesgados hacia esa interpretación. En este sentido, la primera edición del influyente Manual de Oslo (OCDE, 1991) se circunscribía a la innovación tecnológica de producto y proceso (conocida como TPP) en el sector manufacturero. No será hasta la tercera versión del Manual de Oslo (OCDE, 2005), cuando se amplíe de forma experimental el concepto normalizado de innovación con fines estadísticos, para dar cabida a las innovaciones de índole comercial y organizativa (Gault, 2013). Nótese que estos dos últimos tipos de innovaciones -no tecnológicas-podrían ser especialmente relevantes en las actividades de servicios (Kanerva et al, 2006) y, más concretamente, en el ámbito del turismo (Jacob et al, 2003; Hall y Williams, 2008). Sin una base estadística común, en la que ambas tradiciones se sientan cómodas, una conversación formalizada y cuantitativa dista de ser sencilla. El presente trabajo pretende contribuir a acercar el turismo a la corriente dominante, aprovechando la disponibilidad de una base de datos sobre innovación empresarial 4 con una amplia cobertura sectorial de la economía española. El objetivo de la investigación es identificar los elementos internos determinantes de la innovación de producto y proceso (TPP) en las actividades turísticas de alojamiento y restauración. Pero este objetivo se aborda deliberadamente desde la más pura tradición de la corriente dominante, a efectos de poder contrastar si los inputs del proceso innovador en el turismo son distintos que los de las actividades de servicios o del conjunto de la economía. ¿Por qué se circunscribe el análisis a las innovaciones de producto y proceso, desdeñando las de índole organizativo y comercial? La respuesta es sencilla: la disponibilidad de datos estadísticos impide ir más allá. La base de datos utilizada responde al concepto ampliado de innovación de la tercera revisión del Manual de Oslo y recopila cierta información sobre la generación de innovaciones comerciales y organizativas. Pero, desgraciadamente, solo permite identificar las actividades para la innovación realizadas por las empresas en el caso de las innovaciones de producto y de proceso. El peso de la tradición en el diseño de las fuentes estadísticas sigue constriñendo, por ahora, un diálogo más fructífero (Camisón y Monfort-Mir, 2012). ¿Y por qué se estudia únicamente el sector de alojamiento y restauración y no otras actividades turísticas? De nuevo hay que hacer referencia a la disponibilidad de datos como factor limitante del análisis. La estructura sectorial utilizada en la encuesta solo permite aislar al sector de alojamiento y restauración. Otros segmentos de la oferta turística –transporte, intermediación, ocio- están agrupados en sectores heterogéneos que impiden cualquier análisis útil sobre ellos. En todo caso, dadas las grandes diferencias en la forma de innovar de las distintas actividades turísticas (Sundbo et al, 2007), parece correctooptar por acumular evidencia sobre segmentos turísticos concretos en vez de tratar de abordar su tratamiento conjunto del turismo (MartínezRos y Orfila-Sintes, 2009). El trabajo se estructura de la siguiente manera. En el epígrafe 2 se revisará la literatura más relevante del enfoque dominante, con el objetivo de identificar los principales factores internos que propician la innovación empresarial. Partiendo de esa base, se discutirá su aplicabilidad al conjunto de las actividades de servicios y al caso concreto del sector de alojamiento y restauración.En la sección 3se formulará el modelo a contrastar, se describirá la metodología aplicada de regresiones logísticas sobre datos de panel y se reseñará la base de datos utilizada (Panel de Innovación Tecnológica - PITEC). Seguidamente, en la sección 4, se presentarán y discutirán los 5 resultados de distintas especificaciones del modelo para el conjunto de sectores económicos, para los sectores de servicios y para las actividades de hotelería y restauración. Finalmente, el trabajo se cierra con unas conclusiones. 2. Fundamentos teóricos La corriente dominanteha sido particularmente profusa a la hora deestablecer los factores determinantes, inputs o driversde la innovación empresarial (Becheikh et al, 2006; Ahuja et al, 2008; Crossan y Apaydin, 2010). Los de carácter externo e institucional, tales como las características del sector de actividad, la regulación, las políticas públicas de fomento de la innovación, las infraestructuras de apoyo, la localización en entornos amigables con la innovación o la cultura tecnológica no serán tratados en este trabajo. Como se indicó en la introducción, el objeto de la investigación se circunscribe a los factores determinantes de índole interna. A efectos de facilitar la exposición, se agruparán en dos bloques. Por un lado, las actividades realizadas por la empresa para generar innovaciones (investigación y desarrollo; adquisición de tecnología incorporada y otras formas de compra y búsqueda de conocimiento). Por otro lado, ciertas características empresariales que pueden afectara la probabilidad de generación de innovaciones. Investigación y desarrollo La corriente dominante ha otorgado un papel preponderante a la investigación y desarrollo (I+D) como actividad impulsora de la innovación. En el ámbito de las actividades industrialesestá ampliamente contrastado ese rol central de la I+D (Graves y Langowitz, 1996; López-Mielgo et al, 2012) e incluso de forma más intensa para la I+D intramuros. En su trabajo de revisión, Becheikh et al (2006) apuntan que casi el 80% de los estudiosque incluyen la I+D interna encuentra una relación positiva con la generación de innovaciones.Esta visióndel proceso innovador en gran medida lineal, en la que los nuevos productos y procesos son el resultado de un conocimiento deliberadamente generado y aplicado, se conoce como technologypush.Además, la I+Dincrementa la capacidad de la empresa para absorber nuevo conocimiento externo (Cohen y Levinthal, 1990). Ahora bien, hay toda una corriente revisionista del paradigma dominante que procede de estudiosos del ámbito de los servicios (Sundbo, 1997;Gallouj, 2002a;Tether, 6 2005;Arundel et al, 2008). Para dicha corriente, los distintos servicios presentan características propias que hacen que las empresas lleguen a la innovación de maneras diferentes y sin depender críticamente de la I+D. Incluso cabe una formulación menos radical de este planteamiento, en el sentido de que las actividades de servicios pueden estar realizando actividades similares a la I+D sin ser conscientes de ello, dando lugar a una infrarrepresentación de este fenómeno en las estadísticas oficiales (Miles, 2007). Las actividades turísticas y, en particular, la hotelería y la restauración, son un ejemplo ampliamente citado a este respecto y la evidencia empírica acumulada apunta en la dirección de que la I+D no es un factor determinante de la innovación de producto y procesoen este sector (López et al, 2007; Camisón y Monfort-Mir, 2012). Adquisición de tecnología incorporada Es un lugar común afirmar que la corriente dominante no ha prestado atención a otras actividades empresariales determinantes de la innovación que no sean la I+D. Se trata, en todo caso, de una imputación injustificada (Godin, 2006). Por ejemplo, Kline y Rosenberg (1986) resaltaron la importancia en el proceso innovador de otros factores ajenos a la I+D, argumentando que la innovación no depende necesariamente de invenciones derivadas de I+D formalizada como tal. De hecho, tal como apunta Sterlacchini (1999), la literatura sobre innovación ha venido enfatizando durante décadas la necesidad de mirar más allá de la I+D. Otra cosa es que la evidencia empírica acumulada sea menor, principalmente por dificultades de medición y falta de datos. Uno de los postulados sobre los que existe un amplio consenso es que la adquisición de tecnologías avanzadas incorporadas en maquinaria y equipos tiene un efecto positivo sobre la innovación. De hecho, de la conocida clasificación de Pavitt (1984) se desprende que muchos sectores están tecnológicamente dominados por sus proveedores y que la innovación surge de la adaptación a un nuevo entorno de tecnología adquirida externamente (Hansen y Serin, 1997; Santamaría et al, 2009). Evangelista y Mastrostefano (2006) demostraron que la adquisición de nueva maquinaria y equipos es la actividad de innovación más habitual entre las empresas. Un caso particularmente relevante de tecnología incorporada es el de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), pues constituyen un desencadenante de 7 innovaciones en todas las funciones empresariales y sectores en los que se despliegan (Brynjolfsson y McAfee, 2011). Las TIC alteran los modelos de negocio, propician la reingeniería de los procesos y facilitan la innovación complementaria. Esa versatilidad y capacidad de transformación las coloca entre las denominadas Tecnologías de Propósito General(Bresnahan y Trajtenberg, 1995): son un input para la práctica totalidad de sectores y derraman ganancias de productividad de forma generalizada. En contraposición al modelo causal tradicional (technologypush), en muchas actividades de servicios la adquisición de tecnología incorporada representa una alternativa suficiente de acceso al conocimiento y a partir de ella se produce un aprendizaje que incrementa la capacidad innovadora de la empresa (Gallouj, 2002b; Evangelista, 2000; Miles, 2005; Hjalager, 2010).Ese parece ser el caso de las actividades turísticas, en las que la adopción de las TIC ha desatado una súbita dinámica de innovación (Jacob et al, 2003; Buhalis y Law, 2008;Law et al, 2009). La evidencia empírica apoya la idea de que la industria hotelera en particulary el conjunto del canal HORECA son actividadestecnológicamente dominadas por los proveedores y que la adquisición de tecnología incorporada es mucho más importante que la I+D (Pavit, 1984; Sirili y Evangelista, 1998; Orfila-Sintes et al, 2005; López et al, 2007; Rodgers, 2007; Miles, 2008). Compra externa y búsqueda poco formalizada de conocimiento La realización de I+D o la adquisición de tecnología incorporada no agota, ni mucho menos, el inventario de actividades para la innovación tecnológica. Existen otras formas de compra y búsqueda poco formalizada de conocimiento que han sido identificadas como relevantes en la literatura (OECD, 2005; Arundel et al, 2008). En primer lugar, la empresa puede adquirir en el mercado conocimiento externo para la innovación tecnológica, comprando o usando patentes, invenciones no patentadas u otros conocimientos técnicos (Lichtenthaler, 2005). En segundo lugar, la formación del personal permite actualizar e incrementar el conocimiento embebido en el capital humano (Warner, 1996), así como aumentar su capacidad de absorción (Murovec y Prodan, 2009). En tercer lugar, la realización de ciertas actividades del ámbito productivo no incluidas en la I+D, tales como mejoras incrementales en los productos y procesos gracias al conocimiento tácito, el aprendizaje por la práctica, el diseño o la imitación mediante ingeniería inversa (Kogut y Zander, 1992; Walsh, 1996; Otto y Wood, 1998). En cuarto lugar, mediante la investigación de mercados, pues la 8 innovación puede tener su origen en la demanda (demand-pull). Aquí entrarían desde actividades puramente comerciales encaminadas a obtener retroalimentación de los clientes o identificar sus necesidades (Lukas y Ferrel, 2000; Souitaris, 2001), a otras de carácter más estratégico que cabría agrupar bajo el concepto de inteligencia competitiva(Lemos y Porto, 1998; Rouach y Santi, 2001). Aunque los procesos poco formalizados de búsqueda de conocimiento se dan en el mundo industrial, la literatura indica que la innovación en las actividades de servicios tiende a estar menos organizada, ser de carácter más incremental y más dependiente de un sistema (Droege et al, 2009;OECD, 2005). En el ámbito turístico, la compra de conocimiento externo patentado no es frecuente, pero sí lo es la transferencia de conocimientos técnicos mediante otras fórmulas contractuales (Tremblay, 1998; Shaw y Williams, 2009). Asimismo, la formación de personal y directivos está asociada a una mayor propensión innovadora (Ottenbacher y Gnoth, 2005; Ottenbacher, 2007; Chang et al, 2011). También parece existir cierto consenso respecto a la importancia de las realización mejoras incrementales operativas (Weiermair, 2004; Peters y Pikkemaat, 2006; Martínez-Ros y Orfila-Sintes, 2009) y actividades formalizadas de investigación de mercado (Ottenbacher y Harrington, 2009; Jiménez-Zarco et al, 2011)como antecedentes de innovaciones de cierto calado. Otras características empresariales Más allá de las actividades para la innovación ya comentadas, la literatura ha identificado diversas variables internas de carácter estructural que favorecen la fertilidad innovadora. La pertenencia a un grupo empresarial (Belenzon y Berkovitz, 2010), el tamaño (Damanpour, 1992;Camisón et al, 2004) y el ámbito internacional de las operaciones de la empresa (Kafouros et al, 2008) son tres de las que despiertan un mayor consenso entre la corriente dominante. Pese a las inevitables controversias académicas, la tesis que goza de mayor aceptaciónes que, tanto para los sectores industriales como para los de servicios, las tres variables indicadas tienen un efecto positivo sobre la generación de innovaciones. Cabe esperar pues que el sector de alojamiento y restauración no se desvíe de esa regularidad multisectorial (OrfilaSinteset al, 2005; Jacob y Groizard, 2007; López-Fernández et al, 2011; William y Shaw, 2011). 3. Estudio empírico 9 Modelo y variables El modelo a contrastar establece como variable dependiente la generación de innovaciones de producto y proceso(TPP) y toma dos tipos de variables empresariales explicativas. Por un lado, un primer bloque de tres variables que recogen las distintas actividades para la innovación que puede realizar la empresa: (i) la investigación y desarrollo; (ii) la adquisición de equipos con tecnología incorporada y (iii) otros procesos de compra y búsqueda de conocimiento. Por otro lado, un segundo bloque de variables de control que pueden incidir en la generación de innovaciones tecnológicas: (iv) la pertenencia a un grupo empresarial; (v) el tamaño y (vi) el ámbito geográfico internacional.La observación de todas las variables independientes se retarda un año. INNOVAit = f (R&Dit-1; EQUIPit-1; OASK it-1; GROUP it-1; SIZE it-1; SCOPE it-1) variable actividades de innovación variables de control dependiente Seguidamente se definen las distintas variables y se acota su rango de variación. Generación de innovaciones de producto/proceso (INNOVAit). Variable dicotómica 0-1. Toma valor 1 si la empresa i ha introducido un producto o proceso nuevo o sensiblemente mejorado en el año t y en los dos anteriores. La innovación siempre será nueva para la empresa, pero no necesariamente para su sector o mercado. La mera venta de innovaciones producidas por otras empresas, los cambios de naturaleza estética o los cambios en la organización y gestión no se consideran innovaciones tecnológicas. Investigación y desarrollo (R&Dit). Variable dicotómica 0-1. Toma valor 1 si la empresa i ha realizado internamente o externalizado actividades de investigación y desarrollo durante el ejercicio. Se tratará, en todo caso, de trabajos creativos encaminados a aumentar el volumen de conocimiento y su empleo para idear productos y procesos nuevos o mejorados, incluido el desarrollo de software. 10 Adquisición de equipos con tecnología incorporada (EQUIPit). Variable dicotómica 0-1. Toma valor 1 si la empresa i ha adquirido durante el ejercicio maquinaria, equipos, hardware o software avanzados destinados a la producción de productos o procesos nuevos o mejorados de manera significativa. Otros procesos de compra y búsqueda de conocimiento (OASKit). Variable dicotómica 0-1. Toma valor 1 si durante el ejercicio la empresa ha adquirido conocimientos externos para la innovación tales como licencias, patentes u otras invenciones, formado a su personal para actividades de innovación, llevado a cabo preparativos técnicos de carácter operativo no incluidos en la I+D o realizado actividades exploratorias de investigación de mercados. Grupo empresarial (GROUPit). Variable dicotómica 0-1. Toma valor 1 si la empresai forma parte de un grupo por ser bien la sociedad matriz o bien una empresa filial, conjunta o asociada. Tamaño (SIZEit).Variable continua. Toma el valor del número medio de empleados de la empresa i durante el ejercicio. Ámbito geográfico internacional (SCOPEit).Variable dicotómica 0-1. Toma valor 0 si la empresa i opera exclusivamente en el mercado nacional y 1 si actúa en mercados internacionales. En el modelo del conjunto de la economía se incluye unas variables adicionales para controlar el Sector (SECTORJit). Variable dicotómica 0-1. Toma valor 1 si la actividad principal de la empresa i se desarrolla en ese sector J. Metodología La variable que se pretende explicar tiene naturaleza dicotómica, por lo que se opta por un modelo de elección binaria. Este tipo de modelos son frecuentemente utilizados en investigaciones empíricas sobre innovación procedentes de la corriente dominante –por ejemplo, Cohen y Levinthal (1990) o Veugelers y Cassiman (1999) son dos referencias clásicas de esta trayectoria-. En este trabajo se recurre a una regresión 11 logística o LOGIT1(Aldrich y Nelson, 1984; Agresti y Finlay, 1997) por considerarse la más adecuada por la distribución de los datos (Liao, 1994). El modelo se aplicasobre un conjunto de datos con estructura de panel. De esta forma se controla la heterogeneidad individual inobservable de las empresas, es decir, las características particulares que pudieran influir en la variable dependiente y no hubiesen sido recogidas en el modelo por ser difícilmente observables o por no constituir el objeto de estudio (Baltagi, 2008). Asimismo se controlan también los posibles efectos temporales. Base de datos y muestras La base de datos Panel de Innovación Tecnológica (PITEC) contiene información estadística de la actividad innovadora a lo largo del tiempo de un panel multisectorial de empresas españolas. Es elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), con el patrocinio de FECYT y COTEC. Dado su carácter especializado y su acceso abierto a la comunidad académica, se ha venido utilizando PITEC de forma intensiva para el estudio empírico de la innovación en España. Ha proporcionado los datos para multitud de monografías y artículos, algunos de los cuales han sido publicados en revistas académicas punteras de la corriente dominante en los ámbitos de la Economía y la Dirección de empresas (Industrial and CorporateChange,ResearchPolicy o Technovation, entre otras).Cabe destacar quecasi no hay estudios que hayan analizado de forma expresa las actividades turísticas a partir de datos de PITEC. Aguilar-Olaves et al (2012)es la excepción más destacada. Otros trabajos, como por ejemplo Trigo y Vence (2012), tratan las actividades turísticas, pero solo de forma tangencialy dentro de análisis multisectoriales. PITEC es coherente con el Manual de Oslo y con el CommunityInnovationSurvey (CIS) en la selección y definición de las variables e indicadores, lo que posibilita la comparabilidad internacional de los resultados con trabajos previos. Los datos tienen una estructura anual y están disponibles desde el ejercicio 2003. Sin embargo, algunas preguntas de la encuesta han sufrido cambios a lo largo del tiempo y solo hay estabilidad en los datos precisos para esta investigación entre los años 2005 y 2011. Como ya se ha indicado, se introduce un retardo de un año para todas las variables 1 No obstante, se han estimado las mismas regresiones con PROBIT y los resultados son prácticamente idénticos. 12 explicativas, por lo que el intervalo observado para la variable dependiente se limita a seis años (2006-2011). Por consistencia econométrica, se incluyen en las muestras exclusivamente las empresas que son observadas al menos durante cuatro años seguidos. Dado que el modelo se contrastará secuencialmente sobre distintas poblaciones, se han seleccionado tres submuestras de PITEC para el intervalo temporal de referencia. La primera submuestraestá compuesta por11.089empresas y 63.382 observaciones que cubren los 44sectores en los que se divide el conjunto de la economía. La segunda contiene 2.304 empresas y 12.990 observaciones provenientes únicamente de los 16 sectores del ámbito de los servicios. Por último, la tercera submuestra está formada por 185 empresas y 1.068 observaciones de las actividades turísticas de hotelería y restauración. 4. Resultados y discusión En la tabla 1 se presentan los modelos 1 y 2 estimados para el conjunto de la economía. Estas regresiones logísticas reflejan el caso base de comparación: un estudio multisectorial sobre los determinantes internos de la innovación de producto y proceso (TPP). A efectos de controlar los efectos sectoriales, se establecen tres grandes sectores económicos. SECTOR1 engloba a las actividades económicas relacionadas con la obtención de productos primarios de la naturaleza, esto es, las agrícolas y extractivas. SECTOR2 representa al sector secundario e integra a actividades industriales manufactureras, energéticas y de construcción. SECTOR3 recoge al conjunto de las actividades de servicios. Finalmente, HOSPITALITY contiene únicamente a las actividades de alojamiento y restauración. Tabla 1 Regresiones logísticas para el conjunto de la economía Dep Var: INNOVA Cons R&D EQUIP OASK GROUP (1) -0.82*** (0.04) 2.61*** (0.04) 2.62*** (0.07) 1.90*** (0.06) 0.20*** (0.05) 13 (2) -0.75*** (0.05) 2.57*** (0.04) 2.60*** (0.07) 1.89*** (0.06) 0.22*** (0.05) SIZE SCOPE SECTOR1 SECTOR2 SECTOR3 -3.96e-05** (0.00) 0.72*** (0.05) -0.40** (0.05) ref. 4.93e-05** (0.00) 0.71*** (0.05) -2.90** (0.18) ref. -0.50*** (0.05) - SECTOR3 ex HOSPITALITY -0.51*** (0.05) HOSPITALITY -2.90*** (0.23) (1) y (2) Number of obs=63382; Number of firms= 11089; Years= 20052011 Goodness of fitstatistics: LL -22245.02 -22166.33 Wald (χ2) 6742.82*** 6837.64*** 0.61*** 0.61*** Rho: u2/(u2 + 2 ) Note 1: ***, **, *: Significant at 1%, 5% and 10%. Note 2: Standard deviations are showed between parentheses. Como cabía esperar, en ambos modelos los coeficientes de las tres actividades de innovación –esto es, I+D, compra equipos con tecnología incorporada y otros procesos de adquisición y búsqueda de conocimiento- son positivos y estadísticamente significativos al 1%. Por su parte, los coeficientes de las tres variables de control – grupo empresarial, tamaño y ámbito geográfico de actuación- también salen positivos y estadísticamente significativos al 1%, 5% y 1% respectivamente. En el modelo 1 se introducen los tres grandes sectores de la economía, tomando el sector industrial como referencia. Tanto el sector primario como el terciario muestran una menor tendencia a generar innovaciones. El modelo 2 repite el mismo análisis, pero separando al sector de alojamiento y restauración (HOSPITALITY) del resto de los servicios (SECTOR3EX HOSPITALITY). En cualquier caso, dichas actividades de alojamiento y restauración también exhiben una menor propensión innovadora relativa que el sector industrial. En conjunto, los modelos 1 y 2 son significativos a un nivel de confianza del 99% y todas las variables incluidas se muestran determinantes a la hora de generar innovaciones. Aplicando un símil, dichos modelos son como una foto estilizadade los driversinternos de la innovación de producto y proceso en el conjunto de la economía, tomada con una cámara(u óptica) de la corriente dominante. 14 Tabla 2 Regresiones logísticas para sectores servicios (3) y alojamiento y restauración (4) Dep Var: INNOVA Cons (3) (4a) (4b) -1.39*** -4.13*** -4.29*** (0.09) (0.50) (0.49) R&D 2.54*** 1.10 (0.10) (0.84) EQUIP 2.55*** 3.51*** 3.61*** (0.15) (0.95) (0.96) OASK 1.99*** 3.70*** 3.97*** (0.12) (1.06) (0.06) GROUP 0.23** 0.87*** 0.98** (0.11) (0.50) (0.49) SIZE 8.61e-05** 1.05e-04 (0.00) (0.00) SCOPE 0.63*** -0.27 (0.11) (0.38) (1) Services. Number of obs=12990; Number of firms= 2304; Years= 2005-2011. (2a) y (2b) Hospitality. Number of obs=1068; Number of firms= 185; Years= 2005-2011. Goodness of fit statistics: LL -4933.59 -296.45 -297.63 Wald (χ2) 1363.11*** 35.08*** 32.29*** 0.65*** 0.71*** 0.74*** Rho: u2/(u2 + 2) Note 1: ***, **, *: Significant at 1%, 5% and 10%. Note 2: Standard deviations are showed between parentheses. En la tabla 2 se muestran los resultados de estimar la misma especificación del modelo –omitiendo, claro está, las variables sectoriales- para las actividades de servicios (3) y de alojamiento y restauración (4a). Al igual que ocurría en el análisis multisectorial, el modelo del sector servicios (3) es significativo a un nivel de confianza del 1% y todas las variables consideradas vuelven a ser determinantes para generar innovaciones. Los resultados son muy similares a los del conjunto de la economía. En cambio, el modelo de alojamiento y restauración (4a) presenta diferencias importantes. Ahora solo son estadísticamente significativas tres variables: la compra de tecnología incorporada; la adquisición y búsqueda de conocimiento y la pertenencia a un grupo empresarial. En los tres casos, los coeficientes tienen un signo positivo. La I+D, el tamaño y el ámbito internacional no salen estadísticamente significativas. A fin de verificar si los resultados para hostelería y restauración son robustos ante una especificación alternativa más restringida, se muestra el modelo (4b), en el que se excluyen las variables que no salían significativas en (4a). Es inmediato apreciar que 15 los resultados de los modelos (4a) y (4b) son semejantes. Asimismo, los dos modelos son significativos a un nivel de confianza del 99%. ¿Cómo cabe interpretar toda esta evidencia generada? Antes de entrar en el objetivo central de la investigación, pueden destacarse tres ideasde carácter más general. En primer lugar, se valida el papel de los determinantes internos de la innovación seleccionados para el conjunto de la economía; en otras palabras, los postulados centrales de la corriente dominante sobre esta cuestión. En segundo lugar, los modelos(1) y (2) han permitido comprobar que el sector de servicios en general y las actividades de alojamiento y restauración en particular tienen una menor propensión a generar innovaciones de producto o proceso que el sector industrial. Resultado, todo sea dicho, nada sorprendente y en línea los ofrecidos por Arundel et al (2007) para los servicios o Camisón y Monfort-Mir (2012) para el turismo.En tercer lugar, se ha verificado que, a la hora de innovar en productos o procesos, el sector servicios en su conjunto hace uso de las mismas actividades y se ve afectado por las mismas características empresariales que el conjunto de la economía. Más concretamente, queda demostrado que la I+D juega un papel significativo para generar innovaciones en el ámbito de los servicios. Caben varias explicaciones para entender este resultado, que parece chocar con una parte de la evidencia previa. Únicamente se esboza una: el mundo cambia y en el siglo XXI las empresas de servicios están mucho más expuestas y habituadas a la gestión de la innovación y a su jergaque una o dos décadas antes. Sea como fuere, el resultado avala al enfoque que propone sintetizar o abordar bajo un mismo prisma la innovación en actividades industriales y de servicios, en vez de demarcarlas como realidades disímiles (Coombs and Miles, 2000; Drejer, 2004). A través de los modelos (4a) y (4b) estimados para el sector de alojamiento y restauración, se analiza a continuación la cuestión principal del trabajo. La ausencia de significatividad estadística en el coeficiente de la I+D contrastarotundamente con lo que ocurría en los modelos multisectoriales (1) y (2) y del sector servicios (3). Esta especificidad de las actividades de alojamiento y restauración es coherente con la literatura turística previa (Orfila et al, 2005; López et al, 2007; López-Fernández et al, 2011; Camisón y Monfort-Mir, 2012) y sería uno de tantos reflejos de las profundas diferencias que existen en ciertas actividades de servicios a la hora de innovar (Tether y Tajar, 2008; Vence y Trigo, 2009; Kanerva et al, 2006). 16 Los signos de los coeficientes de las variables relativas a la compra de tecnología incorporada por un lado y a la adquisición externa y búsqueda de conocimiento por el otro, son positivos y estadísticamente significativos. Se apoya así la idea de que se trata de un sector tecnológicamente dominado por los proveedores, pero en el que también juegan un papel clave la búsqueda yadquisición de conocimiento por otros canales ajenos a la I+D sensu stricto(Tseng et al, 2008; Hall y Williams, 2008;OrfilaSintes y Mattsson, 2009; Ottenbacher y Harrigton, 2009; Vila et al, 2012).Sería, en definitiva, un perfil de empresa que satisface sus necesidades de inputs para la innovación de producto y proceso mediante: (i) la compra en el mercado de conocimiento ya elaborado(tecnología incorporada y conocimiento codificado) y (ii) procesos internos vinculados con el aprendizaje, la experiencia y la creatividad (Arundel et al, 2008). Por lo que respecta a las variables de control, solo se encuentra el resultado esperado para la pertenencia a un grupo empresarial, categoría que muestra una mayor propensión innovadora en producto y proceso que las empresas independientes. Las prácticas de los grupos empresarialesidentificadas por la literatura sobre gestión del conocimiento (Cooper, 2006) y transferencia de tecnología (Pine, 1992; Jacob y Groizard, 2007) serían los estimulantes de la innovación. Inesperadamente, en las actividades de alojamiento y restauración, ni el tamaño ni el ámbito internacional tienen un efecto positivo sobre la generación de innovaciones de producto y proceso. En el caso del tamaño, esta disparidad respecto a la abundante evidencia previa puede tener su origen en la composición de la muestra del estudio. Por su génesis a partir de otro sondeo previo, PITEC tiene un sesgo hacia empresas que trascienden de una cierta dimensión (200 empleados). Pero en el caso del sector de referencia, ese sesgo está bastante más acentuado. De ahí que la variable tamaño pudiese no disponer del rango suficiente como para captar un posible efecto tamaño. Por lo que respecta a la ausencia de una relación significativa entre ámbito operativo internacional e innovación, cabe plantear una explicación relacionada con la instrumentación de la variable. La internacionalización en el turismo es un fenómeno polifacético y tiene otras manifestaciones que la implantación exterior de las empresas (Hjalager, 2007). Por lo tanto, entra dentro de lo posible que la relación que se pretende analizar no esté siendo medida en toda su amplitud. En cualquier caso y dado que también caben otras muchas interpretaciones para los resultados del tamaño y el ámbito internacional, la cuestión queda abierta para futuras investigaciones. 17 5. Conclusiones En el presente trabajo se ha realizado un análisis de los inputs o drivers del proceso innovador en el sector de alojamiento y restauración en España. En lo que al número de variables respecta, el modelo planteado ha sido deliberadamente simple, pues lo que se pretendía era proporcionar una visión de conjunto comparativa. Las palabras del Premio Nobel de Economía Milton Friedman recogidas por Snowdon y Vane (1997: 196) expresan de forma muy acertada el porqué de un modelo estilizado: la mayoría de los fenómenos están guiados por muy pocas fuerzas principales. Lo que una buena teoría hace es simplificar, se queda con las fuerzas principales y se deshace de las demás. El estudio se caracteriza por ser cuantitativo, causal y basado en definiciones estandarizadas de las variables conforme al Manual de Oslo. Los resultados obtenidos muestran ciertas características diferenciales en estas actividades, si se comparan con el conjunto de la economía o de los servicios. La principal singularidad es que la I+D no es un elemento determinante para la generación de la innovaciones de producto y proceso. A la hora de innovar, el sector recurre a la compra de tecnología incorporada y a la adquisición y búsqueda poco formalizada de conocimiento. Ninguno de estos hallazgos resultaparticularmente novedoso. Al contrario, son coincidentes con investigaciones previas del ámbito del turismo, que habían llegado a esas mismas conclusiones a través de caminos diferentes -estudios de casos, análisis cuantitativos descriptivos y trabajos basados en sondeos ad hoc-. Pero ahí radica el valor añadido de esta comunicación: contribuye modestamente a acercar a dos tradiciones de investigación que, como se indicó en la introducción, necesitan conversar. Es una pequeña aportación al reto sugerido por Hjalager (2010: 8): duplicar las hipótesis y metodologías de investigación (de la corriente dominante) proporcionará ventajas en términos de comparabilidad, lo que dará mayor valor a los estudios de turismo. Obviamente, el enfoque cuantitativo seguido, basado en sondeos estadísticos oficiales, tiene limitaciones. No se está afirmando, ni mucho menos, que sea el único camino para la investigación sobre la innovación en el turismo. Pero, en opinión de los autores, es un camino que también es necesario recorrer. Eso implica tender puentes, atravesarlos y conversar. 18 Declaración de conflicto de intereses Los autores declaran no haber incurrido en conflicto de intereses por la realización de la presente investigación. Referencias Agresti, A., Finlay, B. (1997). Statistical Methods for the Social Sciences, third ed. Prentice Hall, UpperSaddleRiver. Aguilar-Olaves, G., Herrera, L., Clemenza, C. (2012). Capacidad de absorción en operadores turísticos: estructura y determinantes del éxito en marketing y en la innovación. Omnia, 18(3), 106-128. Ahuja, G., Lampert, C.M., Tandon, V. (2008). 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